martes, 19 de septiembre de 2017

Calígula y sus hermanas

Calígula no manifestó en su vida grandes afectos por casi nadie. Se deduce del estudio de las fuentes que debió estar muy unido a su padre. Con Germánico pasó los primeros años de su vida en campamentos militares mientras sus hermanos se educaban en Roma y, con él, se encontraba en Antioquía cuando murió en el año 19 d.C. Meses antes habían visitado juntos Egipto, en viaje privado, para conocer las riquezas del país del Nilo. La cultura egipcia fascinó desde ese momento al pequeño Cayo Calígula (que contaba con 7 años).


Drusila, la predilecta de Calígula. Siglo I d.C. Munich. Glyptothek
Fuente: Por © José Luiz Bernardes Ribeiro /, CC BY-SA 4.0,

Una de las cosas que más llamó la atención de Calígula de la costumbres del Antiguo Egipto fue la tendencia de los faraones a casarse con sus hermanas. Aunque nunca manifestó cariño alguno hacia sus hermanos varones, sin embargo, sí se sentía muy unido a sus tres hermanas: Agripina, Drusila y Livila, con las que vivió en casa de su abuela Antonia tras la muerte de sus padres.
Cuando Calígula se convirtió en emperador ellas estaban ya casadas, Agripina con Lucio Domicio Ahenobarbo, Drusila con Cayo Casio Longino y la más pequeña, Livila con Marco Vinicio. Las niñas habían compartido la misma infancia turbulenta de su hermano, que ahora siendo el dueño del mundo las colmó de todos los privilegios que a la emperatriz Livia le había costado conseguir toda una vida.
Según Suetonio “ordenó que se añadieran en todos los juramentos la fórmula siguiente: “no me tendré ni a mí mismo ni a mis hijos en mayor estima que a Cayo y, después de él, a sus hermanas”; e, igualmente en las propuestas de los cónsules: “¡por el bien y la felicidad de Cayo César y de sus hermanas!” (Vida de Calígula, 15, 3). Incluso emitió monedas con la imagen de las tres en el reverso.


Moneda con Calígula en el anverso y sus hermanas en el reverso
Fuente: De Classical Numismatic Group, Inc. http://www.cngcoins.com, CC BY-SA 2.5, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=29068141

Esta relación tan cercana ha dado mucho que hablar pues Suetonio no duda en afirmar que mantuvo relaciones incestuosas con las tres y que en los banquetes las sentaba por turnos a su derecha mientras que a su esposa oficial la sentaba a la izquierda. Dión Casio también hace alusiones al tema en la misma línea. Ambos también añaden que las obligaba a prostituirse. Sin embargo, los contemporáneos del emperador, Filón y Séneca (que tanto lo aborrecía) no mencionan nada al respecto.
Lo que sí es cierto es la predilección que Calígula sentía por Drusila, a la que incluso nombró su heredera universal durante su grave enfermedad. Esto provocó el resentimiento de las otras dos, especialmente de la ambiciosa Agripina. Ésta, cuando dio a luz a su hijo (el futuro emperador Nerón), ante la falta de descendencia de su hermano le sugirió que le pusiera él mismo nombre, con la esperanza que lo adoptara. Calígula se mofó respondiéndole que le pusiera Claudio en honor a su tío al que todos despreciaban. Agripina lo rechazó con gran desdén. Igualmente Agripina tuvo que soportar a la muerte de su marido Domicio Ahenobarbo que Calígula se apoderará de la mayoría de los bienes que tenía que heredar su hijo.


Agripina la menor. Siglo I d.C. Milán. Museo Arqueológico
Fuente: Di Giovanni Dall'Orto - Opera propria, Attribution,

 Cuando Drusila murió inesperadamente con sólo 22 años en el año 38, la relación de Calígula con Agripina y Livila se deterioró por completo, hasta tal punto que fueron acusadas de formar parte de una conspiración, la de Getúlico en el año 39, siendo ambas deportadas a una isla.

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