martes, 6 de septiembre de 2016

El ejército en tiempos de Augusto

Uno de los grandes logros de Augusto fue el haber creado un ejército profesional y permanente, como culminación de una iniciativa comenzada ya en los tiempos de la República y perseguida por Julio César. En relación a esto cabe reseñar que en los orígenes las legiones se formaban para una determinada guerra y se disolvían una vez acabada ésta. No obstante, los hombres se reenganchaban en cada ocasión hasta llegar algunos a muy avanzada edad.


Legionario en tiempos de Augusto
Fuente: Di Antoine Glédel - Opera propria, CC BY-SA 3.0,

Después de la batalla de Accio (acaecida en 31 a.C), Augusto conservó 28 de las 50 legiones que tenía bajo su mando (reuniendo las suyas propias y las de Marco Antonio). Estas 28 se convirtieron en cuerpos estables, que se reforzaban cada vez que disminuía el número de individuos.
Las legiones se numeraban del I al XXII, pero cuatro números estaban duplicados (la IV, la V, la VI y la X); además la número III aparecía triplicada, lo que indica que Augusto tenía en Accio dos legiones con ese número (una tomada de Lépido seguramente en 36 a.C. y la tercera la que heredó de Antonio tras la derrota de éste). No obstante, todas tenían además nombres que las identificaban, por ejemplo la IV Macedónica, la III Augusta o la X Gémina.
Desde el principio se estableció un período de servicio. Primero fue de 16 años y a partir de 6 d.C., de 20 años. Esta ampliación fue una medida para intentar solucionar el grave problema de las pagas de licenciamiento. Desde que Cayo Mario a finales del siglo I a. C. comenzara a reclutar legionarios entre los campesinos sin posesiones, éstos comenzaron a demandar tierras en compensación cuando se licenciasen. El Senado siempre se opuso a ello, siendo los generales los encargados de intentar satisfacer dichas demandas lo que abría graves crisis cada finalización de un conflicto bélico.



Aguila legionaria en un relieve funerario. Siglo I d.C. Brescia. Museo di Santa Giulia
Fuente: De Giovanni Dall'Orto. - Trabajo propio, Attribution,

Por su parte, la paga de licenciamiento de cada legionario fue fijada en 3.000 denarios en 5 d.C., lo que equivalía a más de 13 años de paga de un soldado (anualmente percibía unos 225 denarios destinado a cubrir todos los gastos del soldado, desde manutención a equipamiento). Durante los primeros 30 años de su Principado, Augusto pagó de su propio dinero el enorme gasto de establecer a los veteranos, lo que políticamente le resultaba muy ventajoso pues los soldados sabían que su bienestar dependía del emperador y de ahí que su lealtad fuera incondicional. Sin embargo, la carga financiera a soportar era demasiado grande incluso para el dueño del mundo por lo que acabó transfiriéndola al Estado, creando una Tesorería especial soportada por nuevos impuestos. De alguna manera el mundo romano y, en especial, Augusto fueron el precursor de las pensiones de jubilación.
Estas mejoras, y salvo desastres bélicos puntuales como el de Varo hicieron innecesario el reclutamiento  forzoso de efectivos. Las legiones de Augusto estaban formadas casi exclusivamente por voluntarios, generalmente hijos de veteranos.
En cuanto a la procedencia de los solidados, las legiones occidentales estaban formadas prácticamente al completo por hombres reclutados en Italia o puntualmente en alguna de las provincias mediterráneas. Todos debían ser ciudadanos romanos. Al contrario, en Oriente era muy habitual que las legiones estuvieran integradas por individuos oriundos de la zona donde ésta estuviera acantonada. 



Disposición de una legión manipular en el campo de batalla
Fuente: De Filipo - Derivative work. Translation of Image:Romerska maniplar.png, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=2690513

A fin de incrementar el número de voluntarios Augusto  confirió a los soldados algunos privilegios legales sin precedentes, cono el peculium castrense (suponía la independencia económica del soldado a pesar de que aún viviera su progenitor, lo que iba en contra de la autoridad legendaria del Pater Familiae) y el testamentum militare (el testamento de un soldado tenía validez a pesar de que contuviera errores técnicos, siempre que se dedujera claramente su intención).
No obstante, otra de las medidas de Augusto fue menos popular, la prohibición de que los soldados contrajeran matrimonio y la anulación del mismo en caso de que ya estuvieran casados. Sin embargo no afectó al reclutamiento pues los soldados se seguían casando aunque sus hijos eran considerados ilegítimos. Realmente aunque no fue la intención del emperador esto incrementó los alistamientos para conseguir la ciudadanía romana por parte de estos hijos bastardos. La verdadera motivación de Augusto alejando a mujeres y niños de  los campamentos miliares fue conseguir una mayor efectividad.
              Otra de las grandes creaciones de Augusto fue la de la Guardia Pretoriana como cuerpo permanente. En la urbe permanecían también las cohortes urbanas y las cohortes de voluntarios y de reclutas de libre nacimiento y liberto, que surgieron después de la derrota de Varo en el Bosque de Teutoburgo y que también se convirtieron en fuerzas estables.


Guardia pretoriano en época de Augusto. Siglo I d.C. Berlín. Museo de Pérgamo.
Fuente: De Albert Krantz - Trabajo propio, Dominio público, 


              Igualmente, el emperador que jamás dejaba nada al azar, creo una caballería permanente. Éste ala había sido siempre el más débil de los ejércitos romanos por lo que se habían compuesto desde finales de la República por contingentes extranjeros enviados por reyes clientes o ciudades libres o reclutados en las provincias; siempre para una guerra concreta y disueltas cuando ésta finalizaba. Estas tropas en tiempos de Augusto eran dirigidas por tribunos y perfectos ecuestres, aunque en ocasiones lo hacían por sus propios jefes locales.
              Otra gran innovación del primer emperador en cuanto a la estructura militar del Imperio fue la creación de dos flotas permanente con bases en Rávena y Miseno. Éstas eran mandadas por prefectos ecuestres, por lo general ex tribunos de las legiones. Los marineros eran principalmente hombres libres de las provincias, sobre todo egipcios para la flota de Miseno y dálmatas para la de Rávena. Sin embargo los capitanes eran siempre libertos o esclavos de Augusto. Este también creó algunas flotas menores en las provincias.


Flota romana en la batalla de Accio. Relieves Medinaceli. Siglo I d.C. Córdoba. Colección de la duquesa de Cardona

              En general el ejército se mantenía satisfecho con las condiciones de Augusto, a pesar de lo cual se generaron motines a su muerte, siendo el principal motivo de queja el prolongado tiempo de servicio, por lo que Germánico (el nieto adoptivo del emperador del Príncipe) lo rebajó a 16, algo que Tiberio volvió a anular con posterioridad sin que se dieran nuevos motines.

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