jueves, 18 de septiembre de 2014

Reapertura de la Casa de Augusto y Livia en el Palatino


El gran regalo de Roma a Augusto para conmemorar el bimilenario de su muerte se ha materializado hoy en la reapertura de nuevas salas restauradas de la que fue su casa en el Palatino y de las estancias pertenecientes a su esposa Livia. Un presente no solamente para él sino para todos los amantes de la arqueología y del arte que se ha convertido en el más espléndido broche de oro de los homenajes que la Ciudad Eterna viene dedicando a su más amado emperador durante el año 2014.
Augusto abre las puertas de su hogar como nunca antes para mostrar al mundo una de las más espectaculares muestras de pintura romana; y no solo, pues esas esplendidas paredes en su intimidad nos desvelan el lado más humano del que fue venerado como un dios durante más de tres siglos. Una casa humilde, como era su  personalidad, pero decorada con el gusto más exquisito, evidencia del refinamiento de sus moradores.
A las 4 salas que se podían visitar desde el año 2008 (un dormitorio, el oecus, la sala de la rampa y el famoso estudio del emperador) se añaden la espectacular Sala de las máscaras (reflejo de la pasión de Augusto por el teatro) cuyas paredes se inundan de una arquitectura ilusionista resaltada por un impactante rojo pompeyano y la Sala de los pinos en la que los restauradores han sacado a la luz un olvidado papagayo que se suma a las guirnaldas de hojas de pino que la decoran. El recorrido continúa hacia la Biblioteca, el Triclinio del Príncipe y la Sala de las Perspectivas mostrada por primera vez al gran público cuyas pinturas evocan una especie de casa de muñecas en dos planos y que  casi 1300 años antes preludian a Giotto.

Sala de las máscaras



Sala de los Pinos

Papagayo de la Sala de los Pinos

Sala de las Perspectivas
Fuente: http://www.repubblica.it/cultura/2014/09/13/news/casa_di_augusto_restauro-95633971/#gallery-slider=95623789



     En el 2008 la Casa de Livia (las dependencias palaciegas destinadas a la famosa emperatriz) fueron también abiertas al público; sin embargo, fueron pocos los afortunados que pudieron contemplar las maravillosas pinturas que decoraban el día a día de la esposa de Augusto pues debido a la humedad debieron cerrarse al público al poco tiempo. A partir de hoy, tras una seria intervención destinada a sanear los espacios, podrán contemplarse en todo su esplendor las pinturas mitológicas del Tablino dedicadas a Argo y Mercurio así como la sala decorada con guirnaldas a base de motivos vegetales y el precioso Triclinio de la imperial pareja mostrado por primera vez al público. Algunas de estos maravillosos frescos han tenido que ser recogidos del suelo y reconstruidos como un puzzle gigantesco.

Detalle del Tablino

Detalle del Triclinio


Sala decorada con guirnaldas vegetales


          La casa que por años estuvo a la intemperie se ha protegido con una cubierta destinada a proteger un lugar único levantado en el suelo más sagrado de Roma, junto la cueva donde la loba amamantó a Rómulo y Remo  y que sin duda alguna se une desde ya a las que considero las tres joyas más preciadas de la Roma Antigua conservadas en la capital del Imperio: el Coliseo, el Panteón de Agripa y el Ara Pacis Augustae. 

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