miércoles, 5 de marzo de 2014

Camafeos y joyas

La glíptica es el arte de la incisión sobre piedra ejecutada en bajo relieve o en relieve. Se habla de talla cuando la decoración es incisa en la gema y de camafeo cuando ésta se realiza en relieve. A menudo los camafeos presentan varias capas que dejan ver diferentes tonos cromáticos. Es un arte de lujo que requiere el uso de piedras preciosas o semipreciosas. De ahí que su producción esté ligada en exclusiva a la familia imperial y a altos dignatarios.
La producción de tallas y camafeos se desarrolla desde finales del período helenístico, dado que la conquista de Oriente favoreció la extracción de piedras hasta ese momento inaccesibles. El apogeo de este arte en la antigua Roma se alcanza precisamente bajo el principado de Augusto. La imagen del emperador es representada con frecuencia en piedras preciosas ya sea como retrato oficial o con semblanza divina, siempre cargada de gran simbolismo. 
Una magnífica selección de camafeos y gemas preciosas de la época augustea se han expuesto en Le Scuderie del Quirinale. Analizaré aquellos que me han resultado interesantes. 
  • Camafeo Blacas. 14-20 d.C. Londres. Museo Británico

Londres 2011

          De exquisita factura y tallado en ónix, muestra al príncipe de perfil siguiendo la estética de los soberanos helenísticos: desnudo, portando sobre el hombro izquierdo un escudo con una representación de la Gorgona Medusa y encima del derecho una espada. Su cabeza aparece ceñida con la diadema macedónica. Esta iconografía confiere a Augusto imagen de rey de reyes, emulando al mismísimo Alejandro Magno.
  • Camafeo. 25 a.C. París. Bibliotheque National du France

Realizado en sardónice está incrustado en una montura del siglo XIV. La imagen del emperador de perfil coronado con hojas de encina y olivo auna con gran simbolismo su significado de ejercicio de poder sobre la ciudad de Roma (en 27 a.C. le fue concedida por el Senado la corona cívica por haber salvado la vida de sus ciudadanos) y la vinculación al Olimpo griego, lo que se refuerza con sus hombros desnudos que evocan a los atletas, héroes y dioses helénicos. En el rostro se plasma la belleza ideal que alcanzará su culmen en el modelo Prima Porta.
De gran virtuosismo técnico, se aprecia un gran contraste entre el fondo de la talla y el blanco del relieve. Es excelente el tallado de la cinta que anuda la corona, de una tonalidad más clara, lo que le confiere un aspecto aéreo y transparente.
  • Camafeo de Augusto como Apolo. Siglo I a.C. Florencia. Museo Archeologico Nazionale 


Representa a Augusto como el dios Apolo. Realizado en sardónice, es una de sus retratos más helenizados, desprovisto por completo de cualquier indicio de romanidad. Es curiosa la larga cabellera del príncipe que cae sobre sus hombros desnudos coronada exclusivamente de laurel, símbolo de este dios.
Apolo era la divinidad tutelar de Augusto, hasta tal punto que le levantó un templo al lado de su casa, el Templo de Apolo Palatino, hoy desaparecido. Augusto, en su identificación con él, se alza como dios de la paz, purificador y sanador de la urbe. Es el contrapunto a la asociación de su rival Marco Antonio con Dionisos, que en Roma se vincula a la lujuria e inmoralidad extranjeras.
Asimismo Apolo era el dios de la belleza, de la perfección, de la armonía, virtudes siempre presentes en los retratos de Augusto quien, consciente de que su físico delicado le desaconsejaba equiparse a otros dioses más corpulentos, la asociación con Apolo le permitió explotar al máximo su atractivo y el poder que su belleza ejercía sobre los demás.
  • Camafeo de Livia. 20 d.C.Roma. Museos Capitolino

Camafeo de Livia de los Museos Capitolinos
Camafeo de Livia y Augusto. S. I a.C. Viena. Kunsthistorisches Museum

        Realizado en ónix en dos capas, sobre el fondo oscuro resalta el perfil de la primera emperatriz. Aparece vestida como una matrona romana con túnica y velo adornada con los atributos de Ceres (corona de espigas de trigo, hojas de olivo, pétalos de amapola y laurel) adoptados por Livia como símbolos de castidad, prosperidad y abundancia. Gran virtuosismo en el estudio de los pliegues de los ropajes.
Se ha perdido la otra mitad del Camafeo, donde probablemente aparecería la figura de Augusto divinizado, a la que Livia en calidad de sacerdotisa rendía culto asemejando al camafeo de Viena.
  • Gema con trofeos y prisioneros.30- 20 a.C.Viena. Kunsthistorisches Museum


Elaborado en sardónice bicolor la montura es del siglo XIX. Presenta dos estratos: el superior en color blanco y el fondo en distintas tonalidades de marrón.
Éste también es poco común porque el centro de la composición lo preside Augusto desnudo en una actitud heroica. El emperador no era muy dado a mostrar un físico del que no se sentía orgulloso. Independientemente del toque de idealización helénica de la escultura augustea, para un romano un retrato es siempre un retrato, es decir, se puede mejorar ligeramente la imagen, no inventar lo que no existe. Personificando a Júpiter, porta escudo, cetro y rayo. Coronado de laurel, lo flanquean prisioneros y el águila romana.
  • Gema engarzada en un anillo de oro.20 a.C.Roma. Museo de las Termas


Roma 2013

Muy hermosa me resultó también la gema de amazonita engarzada en un anillo de oro donde está esculpido el perfil de un muchacho que se ha identificado con Marcelo, el desafortunado sobrino de Augusto. 
  • Talla de Octaviano Ionides.31-27 a.C. Londres. Museo Británico

                                                                      Roma 2013
Como ejemplo de tallas, me gustó ésta realizada en ágata que muestra al Príncipe como Mercurio (31-27 a.C.) tal y como lo parangonó Horacio en sus Odas: Augusto, vencedor del caos tras Accio, será el fundador de una nueva Edad de Oro que garantizará la paz, la armonía y la prosperidad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada