miércoles, 31 de diciembre de 2014

Horologium Augusti

           
          “Al obelisco que está en el Campo de Marte, el divino Augusto, le atribuyó la admirable función de medir la sombra proyectada por el sol, determinando así la duración de los días y las noches: hizo colocar placas que estaban en proporción respecto a la altura del obelisco, de manera que en la hora sexta del solsticio de invierno la sombra fuese tan larga como las placas, y disminuyese lentamente día a día para volver a crecer siguiendo las marcas de bronce insertadas en las piedras; es un aparato que merece la pena y que debe su existencia al insigne matemático Facundo Novio”.
Plinio el Viejo. Historia Natural. Libro 36. Capítulo XIV

Reconstrucción del Horologium Augusti de la Universidad de Oregón

          Aunque mi propósito en esta sección es establecer una ruta por la Roma de Augusto a través de los restos monumentales que aún podemos contemplar en la Ciudad Eterna, haré una excepción con el reloj solar de Augusto, del que apenas quedan vestigios visibles porque me ha resultado curioso y algo excepcional en la arquitectura romana. 
El Horologium Augusti fue el mayor reloj solar del mundo antiguo. Construido en el 10 a.C. sobre una gran plaza de 160 x 75 metros realizada en mármol travertino se ubicaba en el Campo de Marte entre el Mausoleo del emperador y el Ara Pacis Augustae.
          En la mitad superior de la plaza se hallaba el cuadrante realizado mediante incrustaciones de bronce en el que se dibujaban las líneas horarias,  sobre el que se proyectaba, dependiendo de la posición del sol, la sombra de un inmenso obelisco que Augusto había traído desde Egipto coronado por un globo de bronce colocado en el centro de la construcción. Asimismo, a través de la longitud  exacta de la sombra proyectada a mediodía, mostraba el día del mes. En el 70 d.C, Plinio el viejo recoge en sus obras que el calendario llevaba varios años sin funcionar correctamente.
            El día del equinoccio de otoño, que coincidía con la fecha del nacimiento del Príncipe (23 de septiembre de 63 a.C), la sombra del obelisco se proyectaba hacia la entrada del Ara Pacis por lo que el reloj tambien tenía un gran sentido simbólico.

Restos de la Meridiana del Reloj solar de Augusto

Restos de la Meridiana del Reloj solar de Augusto

Desgraciadamente poco queda de esta espléndida construcción en la actualidad; sólo se conserva alguna sección del meridiano visible in situ, y el obelisco mismo, que fue redescubierto y  restaurado en 1792, año en el que fue colocado en  la Piazza di Montecitorio delante del Palacio del mismo nombre,  hoy sede del Parlamento italiano, donde aún se encuentra. El Papa Pío VII realizó una meridiana delante pero al no estar correctamente construida no funcionaba bien. La actual fue realizada en 1998, en ocasión del cambio del pavimento de la Piazza di Montecitorio.

Obelisco del Reloj de Augusto delante del Parlamento italiano. 595-589 a.C.

Base del Obelisco 
“El emperador César, hijo del dios, Augusto, Pontifex Maximus, proclamado imperator por duodécima vez, cónsul por undécima vez, que ha revestido la potestad tribunicia por 14 veces, habiendo conducido Egipto bajo dominio del pueblo romano, hizo como regalo al sol”.

Reconstrucción de 1998 de la Meridiana del Horologium Augusti en Piazza Montecitorio

1 comentario:

  1. en el evangelio de mateo capitulo 6 verso 27 el Señor Jesucristo dice que precupandonos en demasia no conseguiremos añadir un codo a la duracion de nuestra vida

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