lunes, 11 de mayo de 2015

La devolución de las águilas

Augusto de Prima Porta. Siglo I d. C.. Museos Vaticanos. Roma 2005

Uno de los principales objetivos de Augusto en Oriente (además de consolidar las fronteras) era llegar a un acuerdo con el rey Fraates IV de Partia con la finalidad de recuperar las Águilas arrebatadas a Marco Licinio Craso, a Marco Antonio y durante la invasión de las provincias romanas de los años 41-40 a.C. Lás águilas eran la más importante insignia de las legiones romanas.

Águilas romanas en un relieve del Arco de Constantino. 312-315 d.C. Roma

Para llegar a un acuerdo el Príncipe utilizó la baza del hijo del rey que estaba de rehén en Roma, entregado por un opositor al trono parto y reclamado por su padre. Del mismo modo inició una campaña en Armenia para derrocar a un rey antiromano, Artaxias II,  y nombrar a uno afín con el objetivo de rodear y así presionar a los partos,  Para dirigir el ejército nombró general a su hijastro Tiberio, que entonces tenía 21 años, que no tuvo que plantear combate pues los mismos armenios derrocaron a su rey. El sucesor fue coronado por el hijo de Livia.
Esta situación y la devolución del hijo de Fraaetes a Partia propiciaron que el soberano entregara los estandartes y los prisioneros que aún estaban en su poder, pues ninguno de los dos bandos deseaba un enfrentamiento directo: Roma porque se encontraba ya dominada por su política de pacificación y consolidación del Imperio y no quería correr riesgos; Partia porque tenia otros frentes abiertos en territorios limítrofes y una nobleza rebelde en contra.

Fraates IV entrega las águilas probablemente la diosa Roma acompañada de la loba en un detalle de la coraza del Augusto de Prima Porta. Roma 2011

El retorno de las águilas fue uno de los logros más ensalzados del Principado pues por un lado mostraba los frutos de la proclamada Pax Augusta y por otro se reconocía la superioridad de Roma ya que el rey parto dio mucho más de lo que recibió. El acontecimiento fue difundido a través de las imágenes como ningún otro antes; la representación más famosa del mismo quedó grabada para la posteridad en la coraza de la escultura más famosa de Augusto. También se acuñaron monedas que recogían el regreso de tan sagradas insignias al mismo tiempo que el Senado concedió al emperador el derecho de construcción de un nuevo arco del triunfo. Parece ser que Augusto prefirió modificar el que ya se alzaba en su honor junto al templo del divino Julio añadiendo motivos de la vuelta de las águilas, por ejemplo como una escultura colosal suya guiando una cuadriga seguido por la Victoria junto a unos partos devolviendo los estandartes.

Arco de Augusto en una moneda romana

No sólo esto, Augusto rechazó casi todos los numerosos honores que le concedieron, incluido un triunfo que quedó recogido en las monedas acuñadas antes de conocerse el rechazo del mismo por parte del emperador. Agradecía todos los nuevos honores que le llovieron por la hazaña pero su modestia le impedía desear más pues ya era suficientemente poderoso y respetado.
Las águilas fueron depositadas en el templo de Marte Vengador en el grandioso Foro de Augusto. 

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