domingo, 14 de septiembre de 2014

El Templo de Apolo Palatino

Reconstrucción del Templo de Apolo Palatino

           El Templo de Apolo Palatino fue prometido por Octavio en el 36 a.C. durante la Batalla de Nauloco. El futuro Augusto lo edificó en el lugar de su casa del Palatino que había sido destruido por un rayo y que los auríspices habían anunciado como elegida por el dios. Fue dedicado el 9 de octubre de 28 a.C. y cedido inmediatamente al Estado. Celebra igualmente la victoria sobre Marco Antonio en Accio.
Era una de las más magnificas construcciones del Principado, la primera dedicada por Augusto en honor de su dios protector.
El templo, que estaba realizado en mármol de Carrara, se elevaba sobre un alto podio; era hexástilo, pseudoperíptero (con medias columnas adosadas a la cella) y de orden corintio. 



Delante de él se alzaba una terraza artificial de grandes dimensiones (Area Apollinis) presidida por un pórtico de columnas adornado con esculturas de las Danaides. Esta terraza estaba conectada con la casa de Augusto a través de un pasillo cubierto decorado con pinturas murales.
      En el templo de Apolo y en la biblioteca (que completaba el recinto) se reunía con frecuencia el Senado romano como señal de sujeción del Príncipe a las antiguas instituciones republicanas.

Area Apollinis


           Las imágenes de culto en el interior de la cella, de gran valor artístico, la componían una escultura de Apolo de Scopas, una de Diana y otra de Latona (hermana y madre respectivamente del dios). Bajo el podio de la escultura de Apolo fueron depositados por Augusto los Libros Sibilinos (libros proféticos usados para adivinar el futuro). "Cuando por fin asumió a la muerte de Lépido el Pontificado máximo hizo reunir todos los libros proféticos griegos y latinos de autores desconocidos y poco dignos de crédito que se encontraban en circulación, más de dos mil, y los mandó quemar, conservando únicamente los Sibilinos, e incluso éstos después de haber hecho una selección; los guardó en dos cajas doradas bajo el pedestal de Apolo Palatino". (Suetonio. Vida de Augusto. 31).

Apolo Barberini. Posible copia de la escultura de Apolo de Scopas. Munich. Gliptoteca

Desgraciadamente del templo de Apolo sólo se han conservado restos del basamento y de algunos capiteles (de una decoración naturalista muy cuidada). En las excavaciones salieron también a la luz una seríe de paneles de terracota que representan escenas mitológicas en estilo arcaico como Perseo y Atenas con la medusa o la disputa de Hércules y Apolo por el trípode délfico (posiblemente evocadora de la disputa entre el propio Octavio y Marco Antonio, que se consideraba descendiente de Hércules). Con toda probabilidad decorarían el Area Apollinis.


Restos del Templo de Apolo Palatino


Terracotas del Area Apollinis. Roma. Museo Palatino
Video de Luigi Manfredi

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