jueves, 19 de marzo de 2015

El Mausoleo de Augusto

“El más notable entre los monumentos es el conocido como Mausoleo (de Augusto), gran túmulo que surge sobre una alta base de mármol en las cercanías del río (Tíber), cubierto por todos lados, desde la cima, por árboles de hoja perenne. En la cúspide se encuentra una escultura en bronce de César Augusto, mientras bajo el túmulo está la tumba del mismo emperador, de sus parientes y de sus amigos más íntimos. Detrás hay un gran bosque sagrado que permite espléndidos paseos. En medio del campo hay un recinto de mármol blanco, construido en torno a la tumba de Augusto, que tiene una balaustrada circular de hierro cuyo interior está cubierto de álamos”.
Estrabón. Geografía. V.3.8.


Mausoleo de Augusto. Roma 1998

Lo que más impresionó a Augusto de la cultura egipcia fue su eterna búsqueda de la vida después de la muerte; por ello, a pesar de que los romanos en general, prácticos como eran,  no esperaban encontrar nada tras la existencia terrena, al volver a Roma en el 29 a.C. tras los suicidios de Marco Antonio y Cleopatra acaecidos después de la batalla de Accio comenzó a construir en el Campo de Marte, el que sería el mayor Mausoleo de todo el Mediterráneo, para albergar sus cenizas y la de los miembros de su familia. De alguna manera, como los grandes faraones, Augusto anhelaba alcanzar la inmortalidad más allá de esta vida.

Reconstrucción del Mausoleo según grabado de Luigi Canina. 1851

La gran tumba circular medía 87 metros de diámetro y 40 de alta seguía modelos helenísticos (inspirados en la tumba de Alejandro) y etruscos. Se apoyaba en un gran basamento de travertino quizás rematado con un friso dórico adornado con metopas y triglifos sobre el cual se elevaba el imponente edificio compuesto por siete anillos concéntricos unidos entre ellos mediante de muros radiales.



Reconstrucción y planta

La parte interior estaba formada por cinco estructuras concéntricas que se iban elevando progresivamente a medida que se acercaban al centro, donde un gran pilar contenía una estancia cuadrada donde probablemente estaría la sepultura de Augusto. Ésta aparecía rodeaba de tres nichos donde se depositaron las urnas funerarias del resto de sus familiares. La zona superior cubierta por vegetación se coronada por una escultura colosal de Augusto en bronce que quedaba justamente encima de la urna con las cenizas del príncipe. A la cámara funeraria se accedía a través de un gran pasillo abovedado.

Interior

La puerta, situada al sur del edificio, estaba enmarcada por dos obeliscos que aún se alzan en las Plazas del Quirinale y Esquilino. En sus laterales exhibía en dos placas de bronce las Res Gestae divi Augusti, biografía oficial de Augusto.
Todo el monumento estaba rodeado de grandes jardines que por deseo de Augusto estaban abiertos al público.

Reconstrucción 


     Se tiene constancia que aquí fueron enterrados además del mismo emperador: su sobrino Marcelo, su  madre Atia, Agripa, su hermana Octavia, su  hijastro Druso, sus nietos Cayo y Lucio, su sobrino nieto Germánico, su nieta Agripina junto sus hijos Nerón, Druso, Livila y Drusila, el hijo de Tiberio, Druso el menor, y la emperatriz Livia; entre los sucesivos emperadores también fueron sepultados en el Mausoleo Tiberio, Calígula (de noche y a escondidas), Nerva y quizás Claudio; las que no fueron enterradas junto a la familia imperial fueron las dos Julia, hija y nieta de Augusto como él mismo estipuló en su testamento, ni el emperador Nerón al cual se le negó este derecho. En el siglo II d.C. fue enterrada allí Julia Domna, esposa de Antonino Pío, descendiente de la ilustre gens.
El monumento que en la actualidad está cerrado al público y se encuentra en un deplorable estado de abandono ha experimentado muchos cambios a lo largo de los siglos. Una vez saqueado  y expoliado fue convertido en una fortaleza medieval en el siglo XII por parte de la familia Colonna, después fue un jardín renacentista, un anfiteatro, un Auditorium para representaciones teatrales (con una capacidad entre 3000 y  3500 espectadores) e incluso una plaza de toros en el siglo XVIII. Entre 1936-1938, Benito Mussolini ordenó demoler todos los edificios que rodeaban la imponente tumba para intentar devolverle su estructura original.

Reconstrucción del Mausoleo como jardín

El Mausoleo ha sido la gran espina del bimilenario de Augusto pues no se pudieron empezar las obras de restauración, cuyo inicio están ahora previstos durante esta primavera. Cuando éstas concluyan (presumiblemente a lo largo del año 2016) junto a la rehabilitaciónde la Piazza Augusto Imperatore que lo precede, se reabrirá al publico. En muy pocas ocasiones se ha podido visitar, la última vez el mismo día del bimilenario, el pasado 19 de agosto, y desgraciadamente la apertura extraordinaria estuvo deslucida por la rotura de una tubería que propició que el Mausoleo se anegara.

Roma 2005

Roma 2005

Yo he tenido la suerte de poder visitarlo en el año 2005 al encontrarse el monumento abierto casualmente. La experiencia estuvo cargada de emotividad pues a la grandiosidad de las estructuras se une la certeza de estar rindiendo homenaje en su último lugar de reposo al más grande emperador romano. 

Roma 2013
Totalmente escondido, visto desde el Ara Pacis, única visión que se puede obtener en la actualidad

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