domingo, 2 de agosto de 2020

Pompeya, muerte y resurrección. 1ª Parte


Vista panorámica de Pompeya

Sólo estar delante del Coliseo, pasear por el Foro romano o entrar en el Panteón de Agripa me han brindado una emoción tan grande como visitar Pompeya. Y es que nada más traspasar la Porta Marina, retrocedes en la máquina del tiempo a un ambiente de hace 2.000 años. Esto unido a la visión, cada vez que elevas los ojos, del gran culpable del milagro de Pompeya, dominando imponente cualquier punto de la ciudad, te regala un cúmulo de sensaciones inolvidables.
¿Pero qué puedo contar de Pompeya? Necesitaría un blog completo para estudiar cada edificio, cada villa, cada rincón…pues todo es único. Así, que solamente me queda intentar dibujar unas pequeñas pinceladas de los edificios más representativos que más han cautivado a todos desde su descubrimiento en el siglo XVIII, que sirvan para dar una idea de lo excepcional que es el que quizás sea el yacimiento arqueológico más importante del mundo.
Pompeya era una ciudad próspera de la Campania con una clase media acomodada de comerciantes y ricos terratenientes, siendo el 40% de su población esclava. A pesar de ser una pequeña colonia, tenía una intensa vida comercial con más de 600 talleres y tiendas. La otra fuente de riqueza de los pompeyanos era la explotación de las fértiles tierras que rodeaban al Vesubio. Además se convirtió gracias a su clima templado y a la cercanía del mar, en lugar de retiro de la aristocracia romana que construyó lujosas villas en la zona.
Cuando el Vesubio entró en erupción había muchos edificios que aún estaban en ruinas debido al fuerte terremoto del año 62 y otros estaban en restauración. En la actualidad de las 66 hectáreas que ocupa la ciudad, sólo 45 han sido excavadas a fondo, lo que correspondería a un 60%. En los últimos años se está excavando una nueva zona, la denominada regio V, lo que que está permitiendo sacar a la luz sorprendentes y maravillosos hallazgos.

LA VÍA PÚBLICA

        Las calles de Pompeya estaban abarrotadas de multitud negocios que se intercalaban entre casas de diferentes tamaños y épocas. No obstante, las fachadas que daban a la calle eran relativamente homogéneas, pues en general eran sobrias, enlucidas en yeso pintado de blanco con zócalo rojo, con pocas ventanas y algún balcón en el piso superior. Sobre sus muros se pintaban en muchas ocasiones los mensajes electorales de los miembros de la familia de los propietarios o gremios.



Pompeya 2011


Grafitos electorales. Pompeya 2011


              Aunque la mayoría de los carros tenían prohibido el tránsito por la ciudad en horario nocturno, el tráfico no cesaba nunca. Aún hoy pueden contemplarse las huellas dejabas por las ruedas de los vehículos sobre las calzadas pompeyanas.
              Los curiosos pasos de peatones que abundan en Pompeya tenían la función de que los viandantes no pisaran las vías llenas de estiércol de los animales que transitaban por ellas y basura arrojada por sus habitantes. Estos pasos de peatones son grandes bloques de piedra separados entre sí para que las ruedas de los carros no chocaran entre ellos.



Pompeya 2011

              A las calles, en las que bullía una intensa actividad se abrían también numerosos bares de diferente tipo: las popinas (para tomar un simple vino de paso), las cauponas (tabernas con servicio de hospedería), y los termopolios (restaurantes con comida caliente). De estos, destaca el de Vetutio Placido, que conserva su decoración pictórica y el mostrador donde se colocaban las salazones. En muchos de estos establecimientos se practicaba también la prostitución.



Termopolio de Vetutio Placido. Pompeya 2011

Otros tipos de negocios eran los batanes como el de Stephanus donde se golpeaban con los pies los paños sumergidos en una mezcla de agua y soda u orina, sustancias ricas en amoniaco y desengrasantes, o las múltiples panaderías con sus hornos.



Batán de Stephano. Pompeya 2011

Casa del Horno. Pompeya 2011

Casa del Horno. Pompeya 2011

              Algo muy típico que encontramos también en las calles son las numerosas fuentes que surtían de agua a la población, en las que aún se pueden ver las marcas de las manos que se apoyaban en el borde al recoger el agua.


Fuente. Pompeya 2011

LAS VILLAS

              Pompeya está llena de grandes villas con maravillosas pinturas y mosaicos de una factura exquisita.
Gracias a la decoración pictórica de éstas hoy podemos conocer la gran dimensión que alcanzó la pintura romana, muy escasa en el resto de lugares del Imperio.


Casa de la Venus en concha. Pompeya 2011

El estilo decorativo de Pompeya marco un hito; se construyeron las más bellas casas en las que el jardín porticado sustituyó a la huerta. Del estudio de sus pinturas surgieron los 4 estilos pompeyanos:

  • Primer estilo: las paredes, anteriormente pintadas simplemente de blanco, ahora se decoraban con estucos policromados imitando el mármol.
  • Segundo estilo: las  paredes se llenan de vistas panorámicas de jardines y arquitecturas imaginarias de dos o más planos de profundidad. Los suelos, por su parte, fueron adornados con mosaicos de motivos geométricos en blanco y negro.
  • Tercer estilo: el esquema arquitectónico de la pared asume un papel esencialmente ornamental caracterizado por una rígida división de la superficie en tres zonas horizontales y verticales, repleta de elementos decorativos y pequeños cuadros con paisajes y naturalezas muertas.
  • Cuarto estilo: Todo el paño de pared se concibe como una simple composición decorativa, de mero valor iluminístico. Amplía las fantasías arquitectónicas del 2º estilo y el tono decorativo del 3er estilo.

              Datada en el siglo II a.C., es una de las más grandes mansiones pompeyanas con una extensión de casi de 3.000 m2. Recibe su nombre de la escultura del fauno danzante que decoraba su impluvium.



Pompeya 2011

Sufrió varias reformas. Su primera fase de construcción comprende dos atrios, un primer peristilo y un gran hortus. A finales del siglo II a.C., se construyó un segundo peristilo. Posee dos entradas: la de la izquierda destinada al recibimiento y la de la derecha que conduce a la parte privada de la casa. En la entrada aún se aprecia la inscripción latina HAVE (bienvenido). A lo largo del corredor que flanquea el primer peristilo se halla el establo, una letrina, un pequeño recinto termal y la cocina. El atrio es de estilo toscánico (el tejado no se sostiene sobre columnas).




Pompeya 2011


   Los suelos de las habitaciones lucían hermosos mosaicos que mostraban suculentos manjares así como escenas dionisiacas. Desde el tablinum (despacho del pater familiae) se disponían dos jardines, separados por un segundo salón, en el que se halló un famoso mosaico con la última batalla entre Alejandro Magno y Darío III de Persia. El pavimento del tablinum simula cubos en perspectiva.



Copia del mosaico de Darío y Alejandro en su ubicación original. Pompeya 2011


Mosaico de Darío y Alejandro, Nápoles, Museo Arqueológico Nacional

Casa dei Vetti

Perteneció a Aulo Vettio Restituto y a Aulo Vettio Conviva, dos libertos, comerciantes de vino, según nos dicen los dos anillos encontrados y los grafitos electorales que se ven en su exterior. Estaba estructurada de forma que quedara separada la zona señorial de la de servicio. La casa en su origen era de doble atrio, fue reformada a mediados del siglo I.



Atrio de la Casa de los Vetii

En el atrio se  hallaron dos cajas fuertes que custodiaban dinero y objetos de plata. A la derecha del mismo encontramos un larario que representaba los númen tutelares de la casa y una serpiente. Más adelante se halla la cocina y, en frente, una pequeña habitación con pinturas eróticas. El atrio estaba decorado con pinturas del cuarto estilo.



Larario de la Casa de los Vetti

El salón es famoso por sus frescos en rojo pompeyano. El oecus (sala para recibimiento de visitas) está decorado con pinturas del cuarto estilo, predominando los cuadros mitológicos.



Pero la decoración más famosa es la de las miniaturas que representan amorcillos y que se encuentran en el friso de la parte inferior de las paredes.




A la entrada hay una imagen muy famosa de Príapo, dios de la fecundidad y símbolo de la buena suerte, que pesa su erección que sobresale por debajo de la túnica. Recientemente en las excavaciones de la regio VI se ha encontrado una pintura similar, lo que indica la gran divulgación de este tipo de representación.





La Villa de los Misterios


Exterior. Pompeya 2011

Es una villa romana suburbana muy bien conservada que queda a unos 800 metros al noroeste de Pompeya. Está separada de la ciudad por una carretera con monumentos funerarios a ambos lados (una necrópolis) así como por las murallas.
La presencia de una estatua de Livia, esposa de Augusto, ha hecho que algunos historiadores consideraran que ella era la propietaria.



Pompeya 2011

La Villa tenía bellas salas tanto para comer como para el ocio, y espacios más funcionales. Es un ejemplo de una vivienda de gran lujo unida a una explotación agropecuaria pues se descubrió una prensa de vino que ha sido restaurada en su ubicación original. No era infrecuente en las casas de los muy ricos incluir zonas para la producción de vino, aceite de oliva u otros productos agrícolas. Se integra en el paisaje mediante grandes pórticos y galerías que dan a jardines colgantes. En este sentido, la Villa de los Misterios resulta muy distinta de las casas encontradas en la ciudad.
No obstante, lo que da fama a la casa son las espectaculares pinturas que decoran una de sus estancias, y que le han dado su nombre. Este espacio pudo haber sido un triclinium, y está decorado con frescos del siglo I a. C. Aunque el tema real es objeto de controversia, la interpretación más usual de las imágenes es que se trata de la iniciación de una mujer en un culto especial a Dionisos, un culto mistérico que requería ritos específicos y rituales. Del resto de interpretaciones, la más destacada es la de Paul Veyne, quien cree que representa a una joven pasando por los ritos del matrimonio.



Pompeya 2011

Pompeya 2011

Pompeya 2011

Pompeya 2011

Las imágenes son muy elocuentes: un niño leyendo el ritual bajo la supervisión de una matrona, una joven que lleva una bandeja con ofrendas, un grupo de señoras en una celebración sacramental, un sileno que toca una lira mientras una jovencita ofrece su seno a una cabra, otro viejo sileno ofrece bebidas a un pequeño sátiro mientras otro más joven le alcanza una máscara teatral, entre muchas otras. También se representan las bodas de Dionisio y Ariadna.

La Casa del poeta trágico



Fuente: De Giorgio Sommer - Escaneado propio, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=7386615

Su nombre proviene del mosaico del tablinum, que representa un ensayo teatral. En la entrada de la casa se halla el famoso mosaico del perro atado con una cadena (cave canem), típico de las casas pompeyanas. Excavada en el 1824-5 sirvió de modelo a la novela Los últimos días de Pompeya. A ambos lados de la entrada había dos tiendas. Ésta conduce directamente al atrio con impluvium.



Fuente: By Photographer: CRYptex - Treball propi, Domini públic, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=620886

Al lado norte del tablinum se abre a un pequeño peristilo, con un brocal de pozo, utilizado para sacar agua de la cisterna subterránea.
Decorada con pinturas del cuarto estilo, en la esquina noroeste del peristilo se halla una entrada secundaría que conduce a un pequeño lararium.



Pompeya 2011

La Casa de la Fuente Grande


Pompeya 2011

Toma su nombre de la fuente monumental o ninfeo que se ubica cerca de la pared del fondo del pequeño jardín.



Imagen de Parco Archeologico Pompeii.

Imagen de Parco Archeologico Pompeii.

Imagen de Parco Archeologico Pompeii.


La fuente, en forma de nicho coronada de un frontón, está revestida de ricos mosaicos de pasta de vidrio policromados. El agua brotaba de un chorro de bronce en forma de delfín y fluía a través de una cascada escalonada hacia la cuenca de recolección adyacente. Máscaras trágicas en mármol decoran las jambas del nicho.



La entrada se abre a un atrio, que tiene en su centro un impluvium revestido de mármol junto con un brocal de un pozo. En los lados norte y este del atrio se hallan varios cubículos y las escaleras del piso superior.

domingo, 19 de julio de 2020

La erupción del Vesubio del año 79 d.C.

“Todo yace sumergido en llamas y triste ceniza. Ni los dioses hubieran tenido poder para hacer algo parecido”
              Marco Valerio Marcial, Epigramas


Erupción del Vesubio y destrucción de Pompeya

Finales de octubre del año 79 d.C.
              El emperador Tito recibe consternado la noticia que tres prósperas ciudades del sur de Italia han desaparecido bajo una capa de lava y cenizas en una catástrofe natural sin precedentes, difícil de asimilar por la mentalidad de la época. Con toda celeridad comienza a preparar un viaje a Campania para estar cerca de los afectados y ofrecerles su ayuda.
Antes ha enviado a dos ex cónsules que lo preceden para que evalúen los daños y empiecen a plantear la reconstrucción de la zona. El Vesubio ha estallado y el mismo fuego del Averno lo ha envuelto todo y se ha llevado por delante la vida de más de 5000 personas, aunque sólo se han encontrado restos de 1500 fallecidos.
Años 62-64 d.C.             
El 5 de febrero del año 62 d.C., un terrible terremoto causa una gran destrucción en el Golfo de Nápoles afectando particularmente a la ciudad de Pompeya. Muchos de sus principales edificios públicos y villas se ven dañados gravemente.
Séneca, por su parte, en esa misma época recoge en sus escritos la muerte de centenares de ovejas en las cercanías de Pompeya debido a aire contaminado.
Sólo dos años después, en el año 64, tanto Suetonio como Tácito relatan que cuando Nerón cantó por primera vez en un teatro público en Nápoles ocurrió otro movimiento sísmico que provocó la destrucción del teatro una vez había sido evacuado.
Plinio el joven también cuenta que eran frecuentes los pequeños temblores en la zona y que sus habitantes estaban acostumbrados; por eso unos días antes del 24 de octubre del año 79 no les dieron demasiada importancia a los sucesivos movimientos sísmicos que se estaban produciendo en esos días.
“Hacía muchos días había sufrido un terremoto no muy alarmante, ya que es algo muy frecuente en Campania. Pero aquella noche fue tan fuerte que parecía que todo más que moverse se venía abajo. Mi madre entró precipitadamente en mi habitación en el preciso momento que yo salía con intención de despertarla si dormía. Nos sentamos en la explanada que había entre los edificios y el mar. No sé si por provocación o por imprudencia, pues aún no tenía dieciocho años, me llevé un volumen de Tito Livio, y para distraerme, me puse a leerlo y a tomar notas, como había hecho antes. De pronto se acercó un amigo de mi tío, que recientemente había llegado de España para visitarlo, y al vernos ahí sentados, y a mí que aún estaba leyendo, reprochó a mi madre su paciencia y a mí mi confianza. No obstante, yo seguí ocupado con mi libro”. (Plinio el joven, Carta a Tácito).
Los vulcanólogos actuales relacionan toda esa actividad sísmica y el asunto de las ovejas con el despertar del gigante dormido y la emisión de gases volcánicos.
22 de octubre del año 79



Erupción pliniana. Grabado de 1822
Fuente: De George Julius Poulett Scrope - In G. Julius Poullet Scrope, Masson, 1864. Historical Drawing by George Julius Poulett Scrope (1797-1876), Dominio público, 

              La mañana amanece tranquila, pero sobre la una de la tarde, del Vesubio comienza a salir violentamente una columna de gran altura de la que cae ceniza y piedra pómez. La gente, atemorizada, empieza a huir del lugar. No obstante, muchos no prestan atención pues otras veces el volcán también ha expulsado una columna de humo.
“Llegó la primera hora del día y no era todavía claro. Los edificios de los alrededores estaban tan agrietados que en aquel lugar descubierto y angosto el miedo crecía por momentos. Entonces nos pareció oportuno abandonar la villa. La multitud nos seguía admirada, pues en los momentos de pánico uno se suele guiar por las decisiones de los demás, y todos empujaban a los fugitivos. Al llegar al campo, nos paramos. Nos sorprendían muchas cosas dignas de admiración y de temor. Entre otras, ocurría que los vehículos que habíamos ordenado que nos precedieran, a pesar de estar en un campo llanísimo, emprendían diversas direcciones y no era posible mantenerlos quietos”  (Plinio el joven, Carta a Tácito).
23 de octubre del año 79
En algún momento de la noche o por la mañana temprano empiezan a salir del volcán flujos piroclásticos (efusiones compuestas por gases y material sólido capaces de fluir a grandes temperaturas y velocidades). Los flujos avanzan a gran velocidad y arrasan todo lo que se encuentra a su paso. Ha cambiado incluso la estructura de la costa, debido a un pequeño maremoto en el Golfo de Nápoles.

Ciudades afectadas por la erupción del Vesubio
Fuente: De MapMaster - Trabajo propio, CC BY-SA 3.0, 

“Veíamos que el mar se recogía en sí mismo, como si temiese los temblores de la tierra. La playa se había ensanchado y muchos animales marinos habían quedado en seco sobre la arena. Por otro lado una negra y horrible nube, rasgada por torcidas y vibrantes sacudidas de fuego, se abría en largas grietas de fuego, que semejaban relámpagos, pero eran mayores” (Plinio el joven, Carta a Tácito).
24 de octubre del año 79



El último día de Pompeya, Karl Briullov, 1830-33, San Petesburgo, Museo Estatal
Fuente: De Karl Briullov - here / здесь, Dominio público, 

La erupción se desarrolla en dos fases: una primera, llamada pliniana (con una duración de entre 18 y 20 horas) que produce una caída de piedra pómez y ceniza; a continuación se produce una segunda en la que el flujo piroclástico llega incluso a Miseno (donde se encontraba Plinio a 30 kilómetros de distancia). Pompeya se ve envuelta por dos de estos flujos piroclásticos que asfixian y queman a todas las personas que aún se encuentran en la ciudad. Antes una finísima capa de cenizas seguida de una lluvia de piedras y de vapores de azufre envuelven la ciudad. Muchas personas mueren también aplastadas por las rocas o por el derrumbe del techo de las estancias donde se habían ocultado.
Por su parte, Herculano se ve sepultado por una marea de fango, mezcla de ceniza, lava y lluvia.


Flujos piroclásticos sobre Pompeya

“Apenas había dicho esto cuando anocheció, no como en las noches sin luna o nubladas sino con una oscuridad igual a la que se produce en un sitio cerrado en el que no hay luces. Allí hubieras oído chillidos de mujeres, gritos de niños, vocerío de hombres: todos buscaban a voces a sus padres, a sus hijos, a sus esposos, los cuales también a gritos respondían. Unos lamentaban su desgracia, otros la de sus parientes, y había quienes que por miedo a la muerte la imprecaban. Muchos eran los que elevaban las manos hacia los dioses, y otros se habían convencido de que los dioses no existen, creían que era la última noche del mundo. No faltaban los que con terror falso y fingido exageraban los peligros reales. Algunos notificaban a los crédulos con falsedad que se había desmoronado e incendiado el Miseno. Cuando aclaró un poco nos pareció que no amanecía sino que el fuego se iba aproximando; pero se detuvo un poco lejos y luego volvieron las tinieblas y otra vez la densa y espesa ceniza. De cuando en cuando nos levantábamos para sacudirnos las cenizas, de lo contrario nos hubiera cubierto y ahogado con su peso. Me podría envanecer de no haberme lamentado y no haber proferido ningún grito fuerte en medio de tantos peligros, pero me consolaba, en mi mortalidad, la idea de que todos y todo acababa conmigo” (Plinio el joven, Carta a Tácito).
26 de octubre del año 79
Dos días después el sol vuelve a salir en el cielo, del Vesubio apenas sale una débil columna de humo. A sus pies, sólo ceniza y paisajes chamuscados, llenos de muerte y destrucción. Las cenizas llegaron hasta África.
“Aquel vaho caliginoso, no obstante, se desvaneció en humo y niebla, y pronto amaneció de veras y hasta lució el sol, aunque algo sombrío, como cuando se produce un eclipse. Ante nuestros ojos parpadeantes todo parecía distinto y cubierto de espesa ceniza, como si fuera nieve. Tras haber curado como pudimos nuestros cuerpos volvimos a Miseno y pasamos una noche angustiosa y terrible entre la esperanza y el miedo. Prevaleció el miedo, porque todavía duraba el terremoto, y eran muchos los que añadían a las desventuras propias y ajenas terroríficos vaticinios” (Plinio el joven, Carta a Tácito).

Habitante de Pompeya muerto al caerle una enorme piedra encima

Aunque muchas investigaciones sostienen que los fallecidos por la erupción lo fueron en su mayor parte por asfixia, recientes estudios desvelan que murieron abrasados por una nube volcánica con temperatura entre 300 y 600 grados.
La mayoría murieron boca arriba tapándose la cara con las manos, otros acuclillados mostrando un terror absoluto, otros en su intento de huida intentando proteger a sus hijos… En la escuela de gladiadores se encontraron varios cuerpos escondidos junto a una mujer joven muy engalanada que no sabemos si buscaba sus servicios (los gladiadores eran muy deseados por las mujeres patricias) o si la desventurada chica se escondió allí intentando salvarse. Otros agarran con fuerza sus pertenencias  o un esclavo lucha por quitarse los grilletes. También se han encontrado restos de animales: caballos, mulas y perros, como el que se expone en el Foro que murió retorcido tratando de zafarse de su cadena. Testimonios desgarradores que han llegado hasta nosotros gracias a la técnica empleada por Giuseppe Fiorelli en 1860 de inyectar yeso líquido entre los huesos y la capa de ceniza.




Pompeya 2011

           Tradicionalmente se ha venido considerando la fecha de la erupción del Vesubio del año 79, el 24 de agosto a partir de la interpretación de las cartas de Plinio que habla de “el noveno día antes de las Kalendas de septiembre”. No obstante, los escritos que han llegado hasta nosotros son cartas transcritas en la Edad Media, por lo que seguramente hubo un error de traducción. Esa fecha siempre había sido puesta en duda pues se encontraron muchos indicios que sugerían otra: frutos propios del otoño, los restos de gruesas vestiduras hallados en los cuerpos, braseros en las puertas de las casas etc. Confirma la fecha del 24 de octubre una inscripción hecha a carboncillo hallada recientemente en Pompeya en una casa que se estaba construyendo que indica que fue escrita el “decimosexto día antes de las kalendas de noviembre”, o sea el 17 de octubre, 7 días antes de la erupción. Por tanto, el 24 de agosto, Pompeya seguía en pie.


Inscripción que demuestra que la erupción del Vesubio no fue en agosto

Me he conmovido en cada frase que he escrito para este artículo, sintiendo la misma emoción que me embargó cuando recorrí cada palmo de Pompeya aquel junio de 2011. Pocos lugares en el mundo me han causado una impresión tan profunda, porque cuando estás allí, además de admirar la belleza del yacimiento arqueológico más espectacular del mundo,  no eres capaz de dejar de pensar en la fugacidad de la vida, en cómo en un instante se puede derrumbar todo un mundo. Ni siquiera fui capaz de mirar los moldes de los fallecidos, porque pensar en la tragedia que vivieron y en su dolor, es algo que me supera.
El gigante, hoy aletargado, te recuerda cada vez que alzas la vista y, lo ves, majestuoso y eterno, dominando el horizonte, la fragilidad de nuestra existencia, que hoy más que nunca en la situación de pandemia mundial que estamos viviendo vuelve a poner de manifiesto la insignificancia del ser humano en un Universo, que nunca podremos dominar, y que cuando quiere nos devuelve a nuestro lugar como especie, aunque a veces nos creamos más superiores que los propios dioses.

El Vesubio en la actualidad

domingo, 5 de julio de 2020

El Principado de Tito


Busto de Tito, siglo I d.C., Roma, Museos Capitolinos
Fuente: By Sailko - Own work, CC BY 3.0, 

El breve Principado de Tito (duró sólo dos años) se caracterizó por continuar la política de su padre, aunque el nuevo Príncipe se mostró más moderado que Vespasiano pues no condenó a nadie a muerte a pesar de sufrir varios intentos de conjura.
Tito se centró en mejorar la calidad de vida de los ciudadanos: así promulgó un edicto confirmando las donaciones de otros emperadores para que los ciudadanos no tuvieran que volver a tramitar la misma petición. Además, suspendió los juicios por traición y lesa majestad y expulsó de Roma a los delatores.
No hizo gastos innecesarios y en cuanto a obras públicas finalizó e inauguró el edificio más espectacular del mundo romano: el Anfiteatro Flavio. También construyó unas termas para el pueblo junto a él: las Termas de Tito.
El Principado de Tito fue bastante tranquilo en cuestiones bélicas. Aunque surgieron algunos conflictos en Britania, Cneo Julio Agrícola, al mando de las legiones de las islas acabó sometiendo todo el territorio britano, no tanto por su capacidad militar sino por su habilidad para romanizarlo pacíficamente. Según Dión Casio, Agrícola “fue el primero de los romanos que descubrió el hecho de que Britania está rodeada por agua” (Historia Romana, LXVI, 20)
También tuvo que hacer frente a varias conjuras; una muy curiosa surgió en las provincias del Este capitaneada por Terencio Máximo, un asiático que se hizo pasar por Nerón pues se parecía al último emperador julio claudio tanto en su aspecto como en su voz e incluso tocaba la lira. Consiguió algunos seguidores, incluido el apoyo del rey parto Artabano II, que estaba encolerizado contra Tito. No obstante, Terencio fue ejecutado al desvelarse su verdadera identidad.

Vespasiano, Tito y Domiciano en una moneda

En Roma también hubo un complot, en el que estuvo implicado el mismo Domiciano; Tito no tomo represalias contra él. “A pesar de que su hermano no cesaba de conspirar contra él e incluso, casi sin disimulo, soliviantaba a los ejércitos y preparaba la huida, no fue capaz de matarle ni relegarle, sino, como había hecho desde el primer día de su imperio, continuó declarándole compañero y sucesor suyo, pidiéndole a veces, cuando se hallaban solos, entre súplicas y lágrimas, que consintiera al fin en corresponder a su afecto” (Suetonio, Vida de Tito, 9, 3).

Erupción de Vesubio. William Turner, 1817, New Haven, Centro Yale de Arte Británico

Sin embargo, el Principado de Tito ha pasado a la historia por encadenar una serie de catástrofes que mostraron aún más la generosidad y entrega del emperador: un incendio grave en Roma, una pestilencia y el mayor desastre natural de la Antigüedad: la erupción del Vesubio, que provocó la destrucción de Pompeya, Herculano y Estabia. “En este cúmulo de adversidades de semejante calibre mostró no sólo la solicitud de un Príncipe, sino el cariño que sólo un padre puede demostrar ya consolando al pueblo por medio de edictos, ya prestándole toda la ayuda de que era capaz. Eligió por sorteo a unos ex cónsules para que se ocuparan de reconstruir Campania; los bienes de las personas que habían fallecido en la erupción del Vesubio sin dejar herederos los empleó en la reconstrucción de las ciudades siniestradas” (Suetonio, Vida de Tito, 8, 3-4).

sábado, 27 de junio de 2020

Semblanza de Tito


Cabeza colosal de Tito, Siglo I d.C. Munich. Gliptoteca
Fuente: De Desconocido artist - User:Bibi Saint-Pol, own work, 2007-02-08, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=1888196

Tito es uno de los emperadores que las fuentes clásicas tratan con más benevolencia; así Suetonio empieza el relato de su vida diciendo que “fue el amor y la delicia del género humano: tan grande eran sus dotes naturales, su habilidad o su fortuna para captarse la voluntad de los hombres, y, lo que es sumamente difícil, durante su Imperio, pues mientras fue un simple particular, e incluso durante el Principado de su padre, no se libró del odio y menos aún de la difamación pública” (Vida de Tito, 1). De todos modos, como todo, su opinión está sujeta a matices.
Tito Flavio Vespasiano nació el 30 de diciembre del año 39 d.C., y recibió el mismo nombre de su padre, que por entonces era un simple tribuno militar que aspiraba a ascender en el cursus honorum y que el mismo año del nacimiento de Tito había sido nombrado edil curul.

Cabeza de Tito encontrada en la Isla de Pantelleria. Siglo I d.C.
Fuente: De Ed Uthman from Houston, TX, USA - Titus, CC BY-SA 2.0.

Debido a la influencia que Antonia Cenis (amante de Vespasiano) tenía en la corte del emperador Claudio, Tito fue educado junto a Británico (hijo del César), del que se convirtió en gran amigo.
Desde muy pequeño demostró muchas capacidades físicas e intelectuales pues del mismo modo que era muy diestro en el manejo de las armas, en la práctica de ejercicios militares y en montar a caballo, también lo era en oratoria. Escribía poemas en griego con gran soltura e incluso tocaba la cítara. “Según he sabido por numerosas fuentes, solía asimismo escribir en taquigrafía con una enorme velocidad, compitiendo en broma con sus secretarios para divertirse, y podía imitar cualquier tipo de letra que hubiera visto, lo que le hacía declarar a menudo que habría podido ser el más grande falsificador” (Suetonio, Vida de Tito, 3, 2).

Tito. Siglo I d.C. Nápoles, Museo Arqueológico

Durante los años 57-59, Tito sirvió como tribuno militar en Germania Inferior y en el año 60 en Britania. Después obtuvo el cargo de censor. No obstante, su gran fama la consiguió durante la campaña de Judea, primero como ayudante de su padre, y cuando éste marchó a Roma para ser proclamado emperador, en solitario culminó la conquista de Jerusalén.  A pesar de los rumores que empezaron a circular sobre que Tito deseaba independizarse de su padre, éste corrió a Roma para ponerse al servicio de Vespasiano.
Ya allí fue recompensado con un  triunfo en el año 71 que celebró junto a su padre y su hermano Domiciano. Ambos herederos fueron nombrados Césares. El pueblo romano se rindió a Tito. A partir de ese momento fue nombrado cónsul en siete ocasiones, y se convirtió en la mano derecha de Vespasiano, que lo nombró Prefecto del pretorio.

Tito. Siglo I d.C. Nápoles, Museo Arqueológico

Tito estuvo casado en dos ocasiones: en primeras nupcias con Arrecina Tertula, que murió al poco tiempo, siendo probablemente la madre de la única hija de Tito que sobrevivió, Flavia Julia y en el año 63 casó con Marcia Furnila de la que se divorció al conocerse que varios familiares suyos estaban implicados en la conspiración de Pisón contra Nerón. No volvió a casarse ni sobrevivieron más hijos suyos; Su gran pasión fue la reina oriental Berenice de Cilicia, hija del rey Herodes Agripa I, a la que tuvo de concubina durante cerca de 20 años y a la que incluso pensaba convertir en su esposa legítima.
En cuanto al carácter de Tito, a pesar de las palabras de Suetonio, todos los historiadores coinciden en un drástico cambio de personalidad desde la violencia y la agresividad cuando trabajaba al servicio de su padre a la magnanimidad y la generosidad cuando se convirtió en emperador.

Tito con toga, siglo I d.C., Roma, Museos Vaticanos

De hecho durante el Principado de su padre, Tito se ganó fama de brutal como jefe de la guardia pretoriana pues no dudó en sentenciar a muerte a cualquier persona que le resultara sospechosa. Igualmente, al destapar una conjura liderada por Aulo Cecina en el año 79, lo invitó a cenar ordenando que fuera asesinado a sangre fría antes de abandonar la casa. También se ha ganado fama de violento por las campañas judaicas y la toma de Jerusalén, aunque el historiador Flavio Josefo (que era judío) nos narra que Tito ordenó que no se saqueara la ciudad ni el templo, siendo ignorado por sus soldados.
También se le criticaba el gusto por los festines hasta largas horas de la madrugada y las extravagancias, por lo que se temía que fuera un nuevo Nerón. Y era muy impopular su relación con Berenice, pues cualquier reina oriental cercana al corazón de sus dirigentes, despertaba en Roma el fantasma de la odiada Cleopatra. De este modo, según Suetonio que tanto lo admira afirma que “apenas se encontrara persona que haya ascendido al Principado con unos rumores tan adversos y más contra la voluntad de todos” (Vida de Tito, 6, 2).


Tito. siglo I d.C., Roma, Villa Borghese

Sin embargo, coinciden las fuentes que Tito cambió por completo su comportamiento cuando empezó a gobernar y según Dión Casio “después de convertirse en gobernante, no cometió ningún asesinato ni se dejó llevar de la pasión amorosa, sino que se mostró honesto, pese a los complots contra él, y moderado, aunque Berenice regresó nuevamente a Roma. Esto puede deberse a que cambiase verdaderamente; de hecho, para los hombres resulta muy diferente ejercer un gran poder en nombre de otros a ejercer la autoridad independientemente por sí mismos” (Historia Romana, LXVI, 18). A Berenice la envió de vuelta a Oriente contra su voluntad y no dio muerte a nadie durante su Principado; él mismo afirmó que “resulta imposible que se me insulte o se abuse de mí en modo alguno. Pues nada hago que merezca censura y no me preocupo de lo que se afirme falsamente. Pues en cuanto a los emperadores que han muerto , ya ellos se vengarán en caso de que alguien les haga algún mal, si en verdad son semidioses y tienen algún poder” (Dión Casio. Historia Romana, LXVI, 18). Con esta afirmación queda claro que Tito abolió los juicios de lesa majestad contra su figura o la de otros emperadores.
En cuanto a su físico, según Suetonio era agraciado y poseedor de una belleza peculiar en la que no faltaba autoridad ni gracia. Era de baja estatura y tenía tendencia a engordar. Gozaba también de un gran vigor y  de una memoria prodigiosa. Era generoso y de muy buen carácter. Durante su Principado ocurrieron varias catástrofes importantes como la erupción del Vesubio, un  grave incendio en Roma y una pestilencia, y él actúo como un padre, dando todo el consuelo y ayuda que podía. De hecho se desplazó dos veces a Campania para estar cerca de los afectados por la violencia del volcán.

Tito arengando las tropas, Siglo I d.C.
Fuente: De Desconocido author - Urban (Dec. 2004), from fr.wikipedia, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=1665552

En conclusión, y según mi opinión, Tito fue una gran persona para la época, y al igual que Augusto tuvo a veces que mostrar dureza para consolidar su poder (en este caso el ascenso de la Dinastía Flavia), pero finalmente ambos cuando estuvieron seguros en el trono se permitieron ser generosos y gobernar sabiamente, sin represiones contra sus enemigos. De hecho Dión compara a los dos emperadores “A este respecto, en verdad, se le recuerda como habiendo igualado el largo Principado de Augusto, pues se sostiene que Augusto nunca habría sido amado de haber vivido menos tiempo, ni Tito de haber vivido más. Ya que Augusto, aunque al principio se mostró más duro a causa de las guerras y las luchas entre facciones, pudo más tarde, en el transcurso del tiempo, lograr una brillante reputación por sus actos bondadosos; Tito, por otra parte, gobernó con suavidad y murió en el apogeo de su gloria, mientras que si hubiese vivido largo tiempo, puede que hubiera resultado que debía su fama presente más a la buena fortuna que al mérito” (Historia Romana, LXVI, 18). En realidad el Principado de Tito duró sólo 2 años y medio y Dión afirma que fue tan breve que no le dio tiempo a hacer mal alguno. En eso difiero, porque en sólo tres años Calígula se convirtió en uno de los gobernantes más crueles de la historia.