Comenzado por Tito en el
año 79 para honrar la memoria de su padre divinizado por el Senado, finalmente
fue Domiciano quien lo terminó en el año 87, y lo dedicó tanto a Vespasiano
como a su hermano Tito, también muerto y deificado.
Se ubica en el extremo
norte del lado occidental del Foro Romano, entre el Templo de Saturno, el de la
Concordia, el Pórtico dei Dei Consenti
y el Tabularium, cuya escalera
arranca precisamente al norte del templo.
En la actualidad sólo
quedan en pie tres columnas corintias sobre los altos cimientos del podio, y un
pequeño trozo de la cella. Un fragmento del entablamento se expone en el Tabularium.
Era un templo
pseudoperíptero y hexástilo de orden corintio que se alzaba sobre un alto podio
recubierto de mármol y decorado con molduras tanto en su base como en su
cornisa. La escalera de entrada al templo tenía una forma irregular al ser más
alta por un lado que por el otro debido al desnivel del suelo.
El entablamento se
divide en un arquitrabe a tres bandas adornadas con filas de perlas con un
friso por encima decorado con relieves. La cornisa que corona el edificio está
decorada con líneas de dentellones, ovas y modillones entre los que se
intercalan detalles de doble anillo típicos del Principado de Domiciano. La
dedicatoria original se ubicaba en la fachada principal. Por su parte el friso
está decorado con motivos complejos a partir de bucráneos y diferentes objetos que
se utilizaban para el sacrificio.




