Tumba de Cecilia Metela
Más allá de las murallas aurelianas, aún se alza dominando
Datada en el 50-40 a .C, la tumba constaba de
dos plantas, la inferior cuadrada y la superior circular con un diámetro de 30 metros y 11 de altura;
ésta última, revestida de mármol travertino, estaba destinada a acoger la urna
con las cenizas de la difunta Cecilia Metela y presumiblemente se culminaba con
una cúpula, hoy desaparecida. A ella se accede a través de un estrecho pasillo.
Exteriormente, la parte de arriba estaba decorada con un friso en el que se
alternaban guirnaldas de flores con cabezas de buey.
Este tipo de sepultura circular
tiene influencias de los mausoleos helenísticos o de las más cercanas tumbas
etruscas y encontraría su máximo exponente en el Mausoleo de Augusto, iniciado
en el año 28 a .C.
Detalle. Roma 2013
Interior de la cámara funeraria
La tumba de Cecilia
Metela fue incluida durante el siglo XIII por el Papa Bonificacio VIII entre los muros del castillo de los Caetaeni,
perteneciente a su familia, usándola
como torre de homenaje. Su revestimiento se usó, como ocurrió con otros monumentos antiguos, para la construcción de otras obras posteriores.
Restos del Castillo de los Caetani anexos a la tumba. Roma 2013
Grabado de Giorgio Sommer.1870



