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domingo, 19 de julio de 2015

La Galia romana

Además de Nimes (que según mi opinión conserva los más bellos ejemplos del arte romano en Francia) existen otras ciudades en el país galo donde la presencia de Roma y de Augusto han dejado honda huella como demuestran los importantes vestigios de la Edad de Oro que aún se alzan en su suelo. Intentaré hacer una selección de los más importantes.

  • Vienne (Iulia Viennensis)

            Convertida en colonia romana en 50 a.C. por Julio César, conserva en buen estado un templo dedicado a Augusto.


         Finalizado en 15 d.C., el templo estaba consagrado a Augusto y Roma. El emperador, muy reacio a que se le rindiese culto en la capital del Imperio, era más permisivo a la hora de permitirlo en las provincias, aunque siempre uniendo su nombre al de la diosa Roma (conciente de que era una forma de estar presente en la vida de los ciudadanos de tan vasto territorio que no podían verlo ni tener contacto con él). De todas formas este templo se inauguró un año después de su muerte. Cuando Livia fue divinizada en tiempos de Claudio, también se dedicó a ella.
            Es un hermano pequeño de la Maison Carrée de Nimes. Inspirado igualmente en los principios vitruvianos, es hexástilo, pseuperíptero y de orden corintio. Se eleva sobre un alto podio desde el que dominaba el Foro romano. Tiene una longitud de 14,25 metros x 27 metros de ancho. Su altura es de 17,36 metros. A la cella (reconstruida) se accedía a través de una escalera frontal.

Detalle

           En la Edad Media fue convertido en iglesia cristiana, pasando durante la Revolución Francesa a ser un lugar de culto a la Razón. Posteriormente ha sido tribunal, museo y biblioteca hasta que Prosper Merimée lo restauró en 1852.

  • Arlés (Iulia Arelate Sextanorum)

Reconstrucción de Arlés

            Es otra localidad de gran raigambre romana. Conserva restos de un teatro de época augustea comenzado en los años de su fundación (40-30 a.C) y finalizado en el 12 a.C., por tanto es uno de los primeros teatros en piedra edificados por los romanos. Tiene el esquema típico de los teatros latino con cavea o graderío, orchestra, proscenio (escenario) y scenae frons (frente escénico). Tenía cabida para 10.000 espectadores.

Teatro

            El frente escénico estaba sostenido en tres niveles con columnas corintias y adornado con una rica decoración, lo que testimonia la importancia de la colonia. Probablemente tenía una especie de cornisa que lo protegía de las inclemencias del tiempo.

Detalle del Teatro

            El teatro estuvo funcionando hasta principios del siglo V d.C., siendo usado a partir de entonces como cantera. Redescubierto en 1828 fue reconstruido aunque sólo se conservan dos columnas del escenario y parte del graderío.

Venus de Arlés. Siglo I a.C, París. Museo del Louvre
Fuente:  "Venus of Arles Louvre Ma439 n01" by Marie-Lan Nguyen - Own work. Licensed under CC BY 2.5 via Wikimedia Commons - https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Venus_of_Arles_Louvre_Ma439_n01.jpg#/media/File:Venus_of_Arles_Louvre_Ma439_n01.jpg

            En él se encontraron importantes esculturas como la Venus de Arlés, hoy en el Museo del Louvre y la de Augusto heroizado, que deja constancia del profundo calado del culto a Diuvs Augustus elevado a los altares tras su muerte.

Augusto heroizado. Siglo I d.C. Arlés. Musée Departemental Arles Antique

            Igualmente de época augustea son los criptopórticos del Foro (construcciones subterráneas que constituían un granero para almacenar el trigo), realizados entre el 30-20 a.C., en los mismos años que el Foro propiamente dicho que constaba de cuatro pórticos monumentales unidos por galerías cubiertas, conservándose sólo dos fragmentos.
            Igualmente cuenta con un anfiteatro famoso pero de finales del siglo I d.C.

  • Orange (Iulia Firma Secundarum Arausio)
            Fue fundada por los veteranos de la Legio III Gallica de Julio César. Tuvo una gran expansión durante el principado de Augusto, quien construyó el teatro, uno de los mejores conservados del mundo romano.


Teatro de Orange

            El escenario aún se mantiene en pie casi en su totalidad conservando sus medidas originales (103 metros de ancho por 37 de alto). Preside desde una hornacina central la escultura de Augusto.
            A partir del siglo IV cayó en desuso y fue usado como cantera hasta que en el siglo XIX, nuevamente Prosper Merimée inició su restauración.
            En 2006 se le añadió una techumbre de cristal y vidrio para proteger el muro antiguo del escenario.



            El otro importante monumento de ésta época es el Arco de triunfo en honor de Augusto, construido a partir del año 10, aunque también contiene inscripciones dedicadas a su sucesor, Tiberio. Es uno de los arcos de tres vamos más antiguos que han llegado hasta nuestros días. El arco central es mayor que los laterales. Cada fachada presenta columnas corintias adosadas. Está decorado con relieves de escenas militares, incluyendo batallas navales.


Arco de Orange
            Tanto el arco como el teatro fueron nombrados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1981.

  • Autun (Augustodonum)
            La ciudad (cuyo nombre latino significa “La Fortaleza de Augusto”) fue fundada por el mismo emperador en las inmediaciones de Bribacte, capital de los eduos, más o menos con los mismos objetivos que otras colonias augusteas: asegurar el control de la zona e imponer la romanización a los pueblos rebeldes circundantes. Se convirtió en la residencia del prefecto de la Galia.


Porte d'Arroux

            De la época de Augusto se conservan dos de las puertas de acceso a la ciudad: la Porte d’Arroux (que marcaba el inicio el extremo norte del cardo máximo) y la Porte de Saint André (señalaba el extremo este del decumano máximo). Ambas presentan dos vanos grandes para el tránsito de vehículos y 2 pequeños para el de los peatones.


Porte de Saint André

            Las murallas (igualmente del siglo I a.C.) conserva gran parte de su recorrido (que abarcaba unos 6 kms) y de sus 53 torreones.


Murallas romanas de Autun
Fuente:  « Autun remparts » par Christophe.Finot — Travail personnel. Sous licence CC BY-SA 1.0 via Wikimedia Commons - https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Autun_remparts.jpg#/media/File:Autun_remparts.jpg


  • Lyon (Lugdunum)
            Fue fundada en 43 a.C. por Lucio Munacio Planco (lugarteniente de Julio César). Agripa la convirtió en el punto de partida de las principales vías de la Galia, siendo nombrada en 27 a.C. como capital del país galo.
            En 12 a.C., el hijo menor de Livia, Druso mandó construir allí un templo en honor de Augusto y Roma, decorado con bellísimas esculturas traídas de toda la Galia. Junto a él (iniciado en 19 a.C.) se construyó el anfiteatro, en sus inicios con cabida sólo para 1.800 personas hasta que Adriano lo amplió aumentando la capacidad a 20.000.
            El teatro, uno de los más antiguos de la Galia, fue construido en 15 a.C. Albergaba unos 10.000 espectadores. Construido junto a la colina de Fourvière, igualmente fue ampliado en tiempos de Adriano.


Teatro de Lyon

miércoles, 21 de enero de 2015

Augusto parte hacia la Galia


Augusto con corona cívica. Siglo I a.C. París. Museo del Louvre

Tras asentar su posición política en Roma, Augusto inició una gira por las provincias en lo que sería una tónica habitual en su principado pues alternaba estancias en la capital con otras en las regiones de su vasto imperio, en especial las provincias bajo su tutela. El Príncipe quería conocer de primera mano la realidad de cada uno de los rincones bajo su mando, supervisar el trabajo de sus legados para evitar injusticias e intentar dar solución a los problemas que se encontrara en cada una de ellas. Esto supone una innovación pues Augusto fue un gobernante muy cercano y accesible que escuchaba a cualquiera que se acercara a él a formularle una petición, independientemente de la condición social ya fuera en delegación oficial o a pie de calle.
Así en 27 a.C, dejando en Roma a Agripa y Mecenas a cargo de los asuntos de la ciudad, partió en un viaje que duraría casi tres años en dirección a la Galia donde realizaría su primera parada. Iba acompañado de Livia, algo muy poco usual entre las esposas de los altos oficiales romanos. Nuevamente la emperatriz fue pionera en esto pues se sabe que acompañó a su marido en la mayoría de sus viajes lo que a la vez le permitía inspeccionar las propiedades que había ido acumulando por todo el Mediterráneo y que ella misma gestionaba. Por ejemplo en la Galia poseía una mina de cobre. Del mismo modo llevó con él a su sobrino Marcelo al que tomó bajo su directa tutela al igual que César había hecho con él mismo poniendo especial atención en su educación  y a su hijastro Tiberio, al que siempre mantuvo en un segundo plano al no ser de su linaje, con la intención de que los dos adolescentes fueran aprendiendo a servir al Estado.
La Galia había sido conquistada por Julio César en el año 51 a.C., sin embargo la inesperada muerte del Dictador 7 años después impidió una completa pacificación de la región. La situación de inestabilidad se vio agravada por las guerras civiles. En 40 a.C, tras la guerra de Perugia, el entonces Octavio pasó allí una temporada analizando la situación en la zona tras lo cual nombró gobernador a Agripa (39-38 a.C.) que tuvo que hacer frente con éxito a una sublevación de los aquitanos (por tal gesta a Agripa le fue concedido un triunfo que él rechazó en deferencia a Augusto, en aquellos días recién derrotado por Sexto Pompeyo).

Vercingetorix rindiéndose a César en Alesia. Lionel Royer. 1899. Musée CROZATIER du Puy-en-Velay

 La presencia de Augusto en la provincia gala suscitó el rumor sobre la culminación de la tarea que su padre adoptivo había dejado inconclusa: la conquista de Britania. No obstante, desde el 54 a.C. las tribus principales del sureste de la isla pagaban tributos a Roma y circulaban mercancías entre los  romanos y los habitantes de la isla. El Príncipe, y a pesar de que los romanos aguardaban grandes conquistas, tenía claro que su labor prioritaria era gobernar, dar estabilidad y prosperidad al territorio ya conquistado antes que empeñarse en empresas grandiosas que trajeran más muerte y desolación al mundo romano. Sólo haría la guerra contra aquellos que desafiaran al poder de Roma y pusieran en peligro el equilibrio que pretendía alcanzar. Y ese no era el caso de Britania que incluso le proporcionaba ingresos sin necesidad de conquista.
Aprovechando su estancia en la Galia, Augusto dividió la región en cuatro para una mejor organización administrativa: la Galia Narbonensis (con capital en Narbona), la Galia Lugdunensis (con capital en Lyon), la Galia Aquitania (con capital en Saints) y la Galia Bélgica (con capital en Reims). Asimismo realizó un censo, algo muy habitual durante su principado; éste se realizaba a través de los gobernadores y magistrados locales con la finalidad de catalogar los recursos humanos y materiales, organizar la ciudad y establecer los derechos y deberes de los ciudadanos (fiscales, militares y políticos). Estos censos permitían establecer un sistema impositivo adecuado y justo acorde con las posibilidades de cada zona.  

Mapa de la Galia en el siglo I d.C.

La visita fue breve y no dio para mucho más pues a finales de ese mismo año Augusto estaba en Tarraco (actual Tarragona) para intentar poner fin a una serie de disturbios que se estaban produciendo en el noroeste de Hispania.