martes, 31 de marzo de 2020

Perfil de Vespasiano

“Se le consideraba emperador sólo por su supervisión de los asuntos públicos, mientras que en todos los demás aspectos era democrático y vivía en igualdad de condiciones que sus súbditos”.
Dión Casio. Historia Romana, Libro LXV, 11, 1)

Tito Flavio Vespasiano. Siglo I d.C. Museo Pushkin. San Petesburgo

Tito Flavio Vespasiano descendía de una familia del orden ecuestre que alcanzó el rango senatorial durante la dinastía Julio-Claudia. Nació el 17 de noviembre del año 9 d.C. y murió el 23 de junio del año 79.
Fue nombrado cónsul en el año 51 y empezó a ganar fama como comandante militar, destacando en la invasión de Britania al mando de la Legio II Augusta. En el año 66, Nerón lo envío a Judea a poner orden en la zona debido a una revuelta surgida de las tensiones entre griegos y judíos. Sus éxitos militares le hicieron granjearse el favor de las tropas que lo proclamaron emperador el 1 de julio del año 69, cuando contaba con 60 años de edad; fue corroborado por el Senado en diciembre de ese mismo año tras vencer a Vitelio.


Retrato de Vespasiano. Siglo I d.C. Roma, Museos Capitolinos

Contrajo matrimonio con Flavia Domitila, de origen africano y que consiguió la ciudadanía romana después de nacer. Con ella engendró a sus tres hijos: Tito, Domiciano y Domitila. Perdió a su mujer y a su hija antes de proclamarse emperador, pero no volvió a casarse; en cambio reanudó sus relaciones con una antigua amante, Cenis, liberta de Antonia (madre del emperador Claudio), a la que se consideró como esposa legítima, aun cuando no se casó nunca con ella. Cenis acumuló una gran riqueza e influencias, tanto que algunos pensaban que el emperador la usaba para enriquecerse más.
De carácter sencillo, nunca ocultó la mediocridad de sus orígenes. Según los historiadores clásicos era de buen carácter y campechano, muy dado a acabar sus conversaciones con algún dicho gracioso, pues era muy ocurrente. Le gustaban las bromas incluso si iban dirigidas a su persona. También comentan que no era rencoroso ni propenso a vengar las ofensas y enemistades. Además cuentan que era una persona muy prudente.
El gran defecto que todos destacan de él es su avaricia y tacañería. Instauró nuevos impuestos, incluso uno que llamó mucho la atención sobre la orina. “Al reprocharle su hijo Tito que hubiera ideado incluso un impuesto sobre la orina, le puso ante las narices la suma que había obtenido del primer pago de este impuesto, preguntándole si le desagradaba el olor; y al responder aquél que no, replicó “pues ha salido de la orina” (Suetonio. Vida del divino Vespasiano, 23, 3). Hay que decir al respecto  que los bataneros y los curtidores empleaban la orina en su oficio, por lo que era muy requerida. Además, continúa Suetonio que “esta insaciable avaricia era innata en él, tal como se lo echó en cara un viejo boyero que, al serle negada la libertad gratuita que le pedía entre súplicas una vez llegado Vespasiano al poder, exclamó que una zorra podía cambiar de pelo, pero no de costumbres” (Vida del divino Vespasiano, 16, 3). Otra anécdota que cuenta al respecto Dion Casio es que “cuando algunas personas votaron para erigirle una estatua que costaba un millón, extendió la mano y dijo: Dame el dinero, éste es su pedestal” (Historia Romana, Libro LXV, 14, 5). Continúa Dión Casio diciendo que “aunque Vespasiano no mató a nadie por dinero,  sí salvó la vida de muchos que lo dieron” (Historia Romana, Libro LXV, 14, 4).


Vespasiano. Siglo I d.C. Roma. Museo de las Termas
Fuente: Di Carole Raddato from FRANKFURT, Germany - Vespasian, from Minturnae (Minturno, Italy), 69-79 AD, Palazzo Massimo alle Terme, Rome, CC BY-SA 2.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=37882033

No obstante, también fue generoso con quien debió serlo “extraordinariamente liberal con todo tipo de personas, completó el censo a los senadores, concedió a los consulares carentes de recursos un subsidio de 500.000 sestercios anuales, reconstruyó, dotándolas de mejores condiciones, un gran número de ciudades de todo el Imperio que habían sufrido los efectos de terremotos o de incendios, y fomentó ante todo los talentos y las artes” (Suetonio. Vida del divino Vespasiano, 17).
Según Dión Casio vivió muy poco en el Palacio Imperial y pasó su mayor tiempo en los Jardínes de Salustio donde seguía reuniéndose con sus amigos y con cualquiera que quisiera verlo, y otras veces acudía él a visitar a sus amigos íntimos. Igualmente acudía con asiduidad al Senado y mantenía buenas relaciones con sus miembros. Si no podía acudir, enviaba a alguno de sus hijos para que leyeran sus comunicaciones. Igualmente se encargaba personalmente de impartir justicia en el Foro.
En cuanto a su físico según Suetonio era de talla proporcionada, robusto y su gesto parecía que siempre estuviera haciendo un gran esfuerzo, como se aprecia en sus retratos, que a diferencia de los emperadores de la dinastía Julio- Claudia representan a un hombre no a un dios. Gozó de gran salud toda su vida. 

miércoles, 18 de marzo de 2020

Vespasiano emperador

Vespasiano en una moneda
Fuente: De Classical Numismatic Group, Inc. http://www.cngcoins.com, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=2264120


         La llegada de Vespasiano al trono imperial supuso el fin del año de inestabilidad que tuvo lugar tras el suicidio de Nerón.
En general las fuentes antiguas reflejan una buena opinión del nuevo emperador que puso orden en el Imperio romano tras el convulso año 69. Tácito, Suetonio, Plinio el joven y Flavio Josefo fueron contemporáneos de la dinastía Flavia, por lo que es difícil encontrar reseñas negativas, sobre todo dedicadas a Vespasiano y Tito. De todos modos, la historiografía en general coincide en que los Flavios se caracterizaron por la coherencia y el buen gobierno.
No obstante, hay un cambio sustancial con la era anterior, pues ya no existe la ambigüedad de revestir de formar republicanas el poder. Vespasiano se presenta como un verdadero gobernante con el poder supremo. Un hecho significativo es que él se considera emperador desde que fue proclamado como tal por las legiones de Oriente (en julio del año 69) y no en diciembre de ese mismo año cuando el Senado corroboró ese nombramiento.
En ese sentido la Lex de Imperio Vespasiani concedía al emperador todos los poderes, incluso el derecho a ampliar el pomerium, el de convocar al Senado y el de la consideración del emperador como persona no sujeta a las leyes. Aunque algunas de estas prerrogativas ya existieran con anterioridad, nunca se habían plasmado por escrito con tanta contundencia.


Tito. Siglo I d.C., 
Fuente: De Desconocido - Urban (Dec. 2004), from fr.wikipedia, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=1665552

Desde un primer momento Vespasiano asoció al poder a su hijo Tito quien fue cónsul junto a su padre así como censor. Tanto él como su hermano Domiciano fueron nombrados Príncipes de la Juventud y ejercieron magistraturas durante el Principado de su padre. De hecho, fue Tito quien completó la tarea de someter a los judíos. Entre los años 73-74, Vespasiano y Tito compartieron la censura por la cual pudieron elegir un nuevo Senado libre de contrarios a su régimen. Vespasiano nombró su propio consejo de asesores por lo que el Senado poco a poco fue siendo delegado a tareas administrativas, perdiendo su capacidad política. El nuevo Senado Flavio incluía a muchos hombres de las provincias,  cualificados para el desempeño de su cargo. Los senadores procedentes de la Bética fueron consiguiendo gran peso, lo que allanaría años después el camino del trono imperial a Trajano y Adriano.
Los más destacable del Principado de Vespasiano es su reforma financiera, su exitosa campaña en Judea culminada por Tito y sus ambiciosos proyectos del construcción como el Foro de la Paz o el monumento más grandioso de la civilización romana: el Anfiteatro Flavio o Coliseo.

jueves, 5 de marzo de 2020

El año de los cuatro emperadores


Galba
Fuente: De Ursus - Trabajo propio, CC BY-SA 3.0, 

Tras la muerte de Nerón, en el año 68 d.C., Galba se convirtió en el dueño y señor del mundo romano, aunque su ascenso al poder fue tan breve como convulso. De edad avanzada, Galba fue víctima de la sucesión de medidas impopulares que adoptó: no pagó a la guardia pretoriana lo prometido, marginó a Ninfidio Sabino (cuyo apoyo como Prefecto del Pretorio había sido fundamental para ganarse la confianza de la guardia), impuso graves sanciones a ciudades que no lo habían apoyado, ejecutó a muchos senadores y equites sin pruebas, además de nombrar a cargos de gran responsabilidad atendiendo sólo a criterios de amistad personal. En pocos meses fue odiado por todos los sectores: Senado, pueblo y pretorianos. Así, fue asesinado en enero del año 69 en el Foro Romano por la guardia pretoriana.

Otón. Siglo I a.C.
Fuente: De http://ancientrome.ru/art/artworken/img.htm?id=383, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=1244490

El otrora marido de Popea y amigo de Nerón, Marco Salvio Otón fue nombrado emperador por el Senado, mientras Vitelio marchaba hacia Roma con las legiones de Germania. Otón fue derrotado y se suicidó tres meses después de su proclamación.

Vitelio. Siglo I a.C. París. Museo del Louvre
Fuente: De Desconocido - Jastrow (2008), CC BY 2.5, 

Vitelio fue automáticamente reconocido como emperador por el Senado, pero inmediatamente demostró ser un gran despilfarrador a la vez que ordenó asesinatos indiscriminados para afianzar su poder.
Mientras, las legiones de Judea y Siria aclamaban a Vespasiano como nuevo emperador, y éste marchó hacia Roma. Cuando estaba a sus puertas, Vitelio fue asesinado por hombres suyos. El 21 de diciembre del año 69, Tito Flavio Vespasiano accedió al trono imperial, instaurando una nueva dinastía, la Flavia, sin ningún vínculo de sangre con los Julio- Césares. Los Flavio ostentaría el poder absoluto durante 27 años, y a ellos debemos la obra arquitectónica más impresionante de la Antigüedad: el Coliseo.

Tito Flavio Vespasiano. Siglo I d.C. Museo Pushkin. San Petesburgo

lunes, 24 de febrero de 2020

Tras la tumba de Rómulo



La pasada semana tuvo lugar un descubrimiento excepcional en el Foro Romano ligado a los orígenes de la ciudad, y más en concreto a Rómulo, el mítico fundador de Roma. Bajo la escalera de acceso a la Curia Julia ha aparecido un sarcófago de 1,40 metros realizado en toba, que se ha asociado con Rómulo. Según los arqueólogos del Parco Colosseo no se trataría de su tumba (pues no se ha encontrado ningún resto humano) pero sí afirman que estaríamos ante un cenotafio dedicado a la memoria del héroe, levantado en el siglo VI (en fechas próxima a su muerte) junto al Lapis Niger para honrar su memoria. El Lapis Niger está asociado funestamente a Rómulo pues algunos creen que marcaba el lugar de la tumba o el lugar donde fue asesinado, aunque otras fuentes sitúan este suceso en el Campo de Marte.
Los antiguos romanos afirmaban que Rómulo había sido asesinado por un grupo de senadores y que su cuerpo había sido despedazado. No obstante, la leyenda recogida por algunos historiadores clásicos afirmaba que Romulo había ascendido a los cielos convirtiéndose en el dios Quirino. Ambas versiones refuerzan la idea de que el sarcófago esté vacío.



Algo que también refuerza las teorías de los arqueólogos es que Varrón escribió en el siglo I a.C. que Rómulo había sido sepultado detrás de la Rostra en la misma posición que se ha encontrado el espacio funerario.
Los investigadores iban tras la pista dejada hace 120 años por el arqueólogo Giacomo Boni que había señalado que en “El Foro Romano a pocos metros del Santuario del Lapis Niger y del Comicio, está la tumba de un héroe”. No sabemos por qué no le dio la debida importancia y la idea se perdió en la memoria del tiempo, ayudada por la construcción de la escalinata de la Curia Julia en 1990 que tapó por completo la zona.
No obstante, hay que ser muy prudentes y esperar a los resultados finales de la investigación que se reanudará en el mes de abril y se pretende que sea visitable dentro de dos años
Independientemente a la leyenda a mí me gusta creer que el primer rey de Roma existió y estos descubrimientos arqueológicos nos acercan a esa teoría. Esperemos que en unos meses podamos tener algo más claro.


La loba Capitolina. Siglo V a.C.  Museos Capitolinos, Roma 2018. Foto propiedd de Francisco Javier Díaz Benito

“Su elevación a la inmortalidad se produjo cuando Rómulo pasaba revista a su ejército en el "Caprae Palus" en el Campo de Marte. Una violenta tormenta se levantó de pronto y envolvió al rey en una nube tan densa que le hizo casi invisible a la Asamblea. Desde ese momento ya no se volvió a ver a Rómulo sobre la Tierra. Cuando los temores de los jóvenes romanos se vieron aliviados por el regreso de un sol brillante y de la calma tras un tiempo tan temible, vieron que el asiento real estaba vacío. Creyendo plenamente la afirmación de los senadores, que habían estado situados cerca de él, de que había sido arrebatado al cielo en un torbellino, todavía quedaron, por el miedo y el dolor, algún tiempo sin habla como hombres repentinamente desconsolados. Por fin, después que algunos tomasen la iniciativa, todos los presentes aclamaron a Rómulo como "un dios, el hijo de un dios, el rey y Padre de la Ciudad de Roma". Suplicaron por su gracia y favor, y rezaron para que fuera propicio a sus hijos y les guardase y protegiese. Creo, sin embargo, que aun entonces hubo algunos que secretamente dieron a entender que había sido descuartizado por los senadores (una tradición en este sentido, aunque ciertamente muy tenue, ha llegado a nosotros).
              La otra, que yo sigo, ha prevalecido debido, sin duda, a la admiración sentida por los hombres y la aprensión causada por su desaparición. Esta creencia generalmente aceptada fue reforzada por la disposición inteligente de un hombre. La tradición cuenta que Próculo Julio, un hombre cuya autoridad tenía peso en los asuntos de la mayor importante, viendo cuán profundamente sentía la plebe la pérdida del rey y lo indignados que estaban contra los senadores, se adelantó en la asamblea y dijo: "¡Quirites! al rayar el alba, hoy, el Padre de esta Ciudad de repente bajó del cielo y se me apareció. Mientras que, emocionado de asombro, quedé absorto ante él en la más profunda reverencia, rogando ser perdonado por mirarle, me dijo: "Ve y di a los romanos que es la voluntad del cielo que mi Roma debe ser la cabeza de todo el mundo". Que en adelante cultiven las artes de la guerra, y hazles saber con seguridad, y que transmitan este conocimiento a la posteridad, que ningún humano podrá resistir las armas romanas".
Es prodigioso el crédito que se dio a la historia de este hombre, y cómo el dolor del pueblo y del ejército se calmó con el convencimiento que él creó sobre la inmortalidad de Rómulo”. (Tito Livio, Ad Urbe Condita, Libro 1).

domingo, 23 de febrero de 2020

Nerón en la ficción



Nerón ha aparecido en numerosas ocasiones en literatura, cine o televisión ya sea como personaje principal o secundario.
Desde la antigüedad, la imagen de Nerón que se ha difundido es casi siempre negativa, no habiendo llegado hasta nosotros ningún relato de su vida de contemporáneos suyos. Tácito en sus Anales, Suetonio en Vidas de los Doce Césares y Dión Casio en su Historia Romana (que escribieron entre finales del siglo I d.C. y el siglo II) siguen esta línea, aunque se contradicen entre ellos en las versiones de diferentes episodios decisivos. No obstante, Flavio Josefo (siglo I d.C.) y el propio Tácito dudan en ocasiones de la veracidad de los escritos contra Nerón.
Pero fue la tradición cristiana posterior la que difundió la peor leyenda de Nerón siendo reconocido incluso como el Anticristo. Tertuliano (siglo II) consideró a Nerón el primer perseguidor de cristianos. Otros autores como Commodiano difundieron esta teoría en la Edad Media.


En 1613, La tienda de oro de Joost van den Vondel hace comparaciones de personajes colocando a Nerón por encima de Eneas por el asesinato de su madre. En 1693 Jean François Nodot adaptó de forma literaria El Satiricón de Petronio, resaltándose la vida desenfrenada del emperador. Ya en los inicios del siglo XVIII, François de Salignag publica Dialogues des morts en el que Nerón y Calígula conversan intentando dilucidar quien fue más cruel de los dos. A mediados del mismo siglo, Alonso Verdugo Castillo escribe “Al incendio de Roma” donde vuelve a reflejar un emperador sanguinario y caprichoso.


En el siglo XIX tampoco decae el interés por Nerón, cuya vida se desgrana en una serie de obras como Acté de 1841 de Alejandro Dumas o L’Antichrist de 1873 de Ernest Renan. No obstante, la más famosa obra en la que aparece Nerón y que inmortalizó  el retrato que en general tenemos de él en la actualidad es Quo Vadis? de Joseph L. Sienkiewickz de 1894 donde un Nerón histriónico somete a tortura a los primeros cristianos tras culparlos de haber provocado el incendio de Roma. La obra se hace eco de la peor leyenda transmitida desde los clásicos sobre el emperador.
En el siglo XX las novelas más destacables sobre Nerón serán las de Lion Feuchtwanger, Der falsche Nero de 1936 y la de John Richard Hersey de 1972 sobre la conjura de Pisón, The Conspiracy. Otras obras interesantes son Proceso a Nerón y Memorias de Agripina de Pierre Grimao o el Yo, Nerón de Juan Eslava Galán. Esta última está dentro de la corriente histórica dedicada a recuperar la maltratada figura del hijo de Agripina. Estudios de este tipo abundan en la actualidad.

Peter Ustinov como Nerón

En cuanto al cine son múltiples las versiones de Quo Vadis? basada en el best seller de Joseph L. Sienkiewickz, siendo la más lograda la de 1951 dirigida por Mervin Le Roy y que encumbró a Peter Ustinov como la imagen más reconocida de Nerón. Dentro de la temática de persecución de los primeros cristianos se encuadran también El Signo de la Cruz (1932) en el que Nerón es encarnado por Charles Laughton, El Cáliz de plata (1954) interpretado por Jacques Aubuchon o Barrabás (1961), en la que Ivan Triesault da vida al mediático emperador.
Por su parte en televisión, Nerón (Christopher Biggins) aparece al final de la serie Yo, Claudio de 1976  o en la miniserie Imperio (Hans Matheson) de 2004. También aparece como villano en Las pruebas de Apolo de Percy Jackson o en la famosa saga de videojuegos Fate, en la que se exhibe como un personaje femenino que oculta su verdadera identidad de emperador.

domingo, 9 de febrero de 2020

El sistema monetario romano


Monedas romanas

El sistema monetario constituía la base del comercio romano, aunque en los primeros tiempos se usaba, al igual que en el resto de civilizaciones antiguas, el trueque. Aproximadamente a principios del siglo V a.C., este sistema fue cambiando.
Las unidades de los primeros sistemas monetarios romanos eran unos lingotes de cobre sin marca o inscripción alguna llamados aes rude. Este método no era sencillo porque obligaba a hacer tasaciones para determinar las equivalencias o a pesar y evaluar la pureza de los metales.


Aes rude
Fuente: By Chuy1530 - Own work, CC BY-SA 3.0, 

No obstante, el primer vestigio de moneda circular es el as elaborado en bronce fundido o cobre, que surgió a mediados del siglo III a.C. Tenía varias divisiones dependiendo del peso del metal: as libralis (1 libra), semis (1/2), triens (1/3), quadrans (1/4), sextans (1/6), uncia (1/12). Poco a poco el as y sus variantes fueron perdiendo peso, debido entre otras cosas a la gran abundancia de plata que empezó a llegar a Roma a partir de la expansión de las conquistas, lo que hizo que perdiera valor, dejándose el cobre y el bronce para las monedas fraccionarias.


Antiguo as romano
Fuente: De Classical Numismatic Group, Inc. http://www.cngcoins.com, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=37054217

En bronce se acuñaba también el dupondio con un valor de 2 ases o medio sestercio. A partir de Augusto, el personaje que aparece representado siempre aparece coronado por una corona radial similar a la del dios Helios, para diferenciarla del as y el sestercio que eran similares en esa época.

Dupondio de Augusto

           
Tetradracma con perfil de Augusto

Las primeras monedas de plata, surgidas en el siglo III a.C., seguían el modelo de las didracmas griegas que circulaban en el sur de Italia;  probablemente se acuñaban allí, hasta que a mediados de ese mismo siglo parece ser que se instaló la Ceca en Roma en el Templo de Juno Moneta (palabra de la que deriva el término moneda). Las acuñaciones eran vigiladas por los tresviri monetales, magistrados nombrados para tal fin. Estas primeras monedas solían llevar grabadas la leyenda ROMA o ROMANO. Aproximadamente en el 187 a.C. apareció el denario de plata (del que deriva la palabra dinero) y sus divisiones: el quinario y el sestercio.
El denario en sus inicios equivalía a 10 ases trientales pero con posterioridad valdría 16 ases. Esta moneda se usó más durante la República que durante el Imperio y se decoraba con divinidades como la diosa Roma, Apolo, Júpiter, etc y leyendas que representaban a las familias consulares que habían encargado la acuñación. Durante el Imperio en el denario de plata siempre se representaba el perfil del emperador. Desde la época de Nerón redujo su valor a la mitad, siendo restituido por Dioclesiano.



Denario de tiempos de Augusto

Aunque el sestercio en sus orígenes fue una moneda de plata (1/4 de denario o 2,5 ases), posteriormente a partir de Augusto comenzó a acuñarse en latón y en bronce (4 ases). Solían mostrar al emperador o su familia en una cara y en la otra, cualquier acontecimiento  que deseaban honrar. Era el Senado quien ordenaba la acuñación de estas monedas (oro y plata estaban bajo tutela imperial). Los gobernadores de las provincias también podían acuñar monedas, pero siempre con la figura del emperador en una cara.


Sestercio Augusto

Las monedas de oro (áureos) alcanzaron mayor difusión en época de Augusto, aunque ya existían en tiempos de la República. Su valor fluctuó entre los 25 denarios en los inicios del siglo I d.C. y los 20 con Caracalla (siglo II d.C.).



Áureo de Augusto

En realidad estas monedas eran demasiado valiosas para las transacciones corrientes, por lo que se usaban otras de menor valor hechas en bronce, cobre o latón (semis, triente, cuadrante, sextante y onza). En el Bajo Imperio aparecieron nuevas monedas de bronce o cobre como el follis y el centenionalis. Con Constantino se acuñaron monedas con estos metales conocidas como  AE1, AE2, etc.

domingo, 26 de enero de 2020

Conclusiones finales del Principado de Nerón

A pesar de la imagen sumamente negativa con la que Nerón ha pasado a la posteridad, su Principado se caracterizó por un período de prosperidad y paz, considerado por algunos autores como uno de los más atractivos de la Antigüedad. Muchos coinciden que la personalidad y el carisma de Nerón fueron elementos decisivos para ello. Los historiadores de la época, entre ellos Plutarco valoraron positivamente su obra mientras que Otón y Vitelio (emperadores tras la muerte de Galba) intentaron revalorizar su figura e imitarla. Fue la dinastía Flavia en su intento de rivalizar con la dinastía precedente las que inició el descrédito del último representante de aquella.

Denario con la efigie de Nerón

La principal característica del Principado de Nerón fue el intento de instaurar una monarquía absoluta basada en las monarquías orientales y helenísticas que identificaba al César con los dioses. No obstante, la idea no es nueva, pues la misma dinastía Julio Claudia se jactaba de descender del troyano Eneas y de la diosa Venus, acentuando un origen heroico y divino. Así, la cultura, la lengua, las costumbres e incluso la religión greco oriental estaban cada vez más presentes de Roma. Nerón llevo estas manifestaciones a su máximo esplendor orientándolas fundamentalmente hacia los espectáculos públicos en una doble vertiente: reforma estética y atracción de las masas populares.
A pesar de ello no hubo grandes programas innovadores en la administración. Sin embargo, cuando se necesitó incrementar las arcas del Estado se tomaron principalmente dos medidas de gran alcance: la apropiación de la fortuna de senadores ricos condenados por lesa majestad y la reforma monetaria. La primera medida comenzó a llevarse a cabo principalmente a partir de la Conjura de Pisón y contra los participantes de las sucesivas conspiraciones contra el emperador.
En los inicios de su gobierno se intentaron suprimir algunos impuestos indirectos como el del peaje, pero al afectar a los intereses de muchos caballeros volvieron a instaurarse. No obstante, tras el incendio del año 64 d.C. se llevó a cabo una reforma monetaria. Se modificó el valor de las diferentes monedas, por ejemplo, la moneda de oro o aureus que correspondía a 1/40 de libra pasó a tener 1/45. Esto se resume en que un antiguo áureo de 7,70 gramos tenía un valor de 25 denarios de 3,70 gramos mientras que uno de los nuevos equivalía a 25 denarios de 3,25 gramos. Estas medidas beneficiaron, además de al Estado, a los medianos propietarios.
En cuanto a la política exterior, en general no hubo conflictos de gran envergadura durante este período salvo un intento de rebelión en Britania y algunos conflictos en Partia. Ambos se resolvieron eficazmente. A su vez, el reino del Bósforo fue anexionado a Roma. Por ello, para la vigilancia del comercio entre las orillas del Mar Negro y el Mediterráneo se creó una flota de 40 naves, la classis Pontica, cuya finalidad era defender las naves comerciales del ataque de piratas.

Vespasiano. Siglo I d.C. Museo Pushkin. San Petesburgo
Fuente: De shakko - Trabajo propio, CC BY-SA 3.0, 
https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=3244629

Mayores conflictos tuvieron con los judíos pues en el año 61 la guarnición romana en Judea fue aniquilada. El año 66 fueron confiscados por Roma los tesoros del templo y la rebelión se extendió por todos los territorios de Judea.  Nerón puso al frente de un gran ejército que restableciera la paz en la zona al que sería emperador años después: Tito Flavio Vespasiano que poco a poco fue eliminado los focos de resistencia. Pero sólo su hijo Tito concluyó su obra con la toma y destrucción de Jerusalén llevada a cabo en el año 70 d.C.